domingo, septiembre 12, 2004

Les dimos de corazón... hasta los huevos


ÉXITO rotundo es como podríamos definir lo que fue la primer lectura de Promociones Culturales La casa de La Risa, que contó con la participación de los escribidores Susana Chávez, Jorge López Landó, Juan Pablo Santana y Mauricio Rodríguez .
Sin mayores aspiraciones que pasar una buena noche entre habladores y parroquianos, la del viernes cumplió con las expectativas de sobrios y borrachos, al menos de los cuatro jinetes del Apocalipsis que se apostaron frente al micrófono para dar lectura a sus textos poéticos y del tendero, que terminó con las hieleras vacías.
Bueno, perdiendo el hilo periodístico a este posteo les diré que al Nomus llegue como a las nueve de la noche, para esa hora ya se asomaban los rostros de algunos conocidos y otros no tanto. De los lectores en esa velada solamente había llegado Santana a quien ya se le veía nervioso porque pensaba que la raza se iría por empezar tarde..
Pero según lo que habíamos convenido con Willy, el tendero del Nomus, la reunión daría inicio en cuanto el grupo de Jazz colocara sus aparatos y nos diera chanza de usar su equipo de sonido.
Mal que bien Santana aceptó y mientras llegaban Jorge y Susana se fue a echar una cerveza a su mesa. Entre tanto yo me tomaba otra rondando por el lugar, que para las 9:30 fácilmente ya albergaba a 50 personas.
La llegada sobria de Susana Chávez sorprendió a algunos, pero el gusto les duró poco ya que mi entrañable cofrade a las altas de la noche volvió a ponerse una buena enfiestada, opero ese es otro rock and roll.
Santana ya desesperado por la llegada de Jorge, le llamó a su celular y este cómodamente le respondió que estaba a menos de cinco minutos de legar, faltaban pocos minutos para las 10 de la noche, el grupo de jazz (Los Jazzingers) ya habían hecho se arribo y tenían ya casi colocado el sonido, por lo que sólo faltaba definir el orden de la presentación.
Esto sí que fue una chinga ya que los egos de los escritores están por los cielos y ningún cabrón quiere ser telonero, total, como no se decidían tuve que usar el soberano criterio y ni pedo, acomodar el rol.
La primera en leer fue Susana Chávez (quería terminar la ronda pero se impuso la mayoría masculina, y zas, a telonearle), que trajo textos de sus libros inéditos y otros que han aparecido en su página de internet.
Luego vino Jorge López, cuya presentación en la primera parte, fue bien acogida por la gente, en especial su texto Gordas, el cual bien podría incluirse entre sus inmortales junto con ?Putas? texto que prometió no volver a leer en mucho tiempo, y que cumplió, al menos por esta noche.
El siguiente en el orden debería ser yo, pero Santana a final de cuentas decidió entrar en mi lugar, leyendo textos que me provocaron un gran sabor de boca, la palabra de Santana se encuentra más firme que la de muchos que haciendo más alarde cuentan menos que sus versos. Bien por Pablo.
Luego seguí yo, pero de eso, mejor que hablen los otros, jajajaja, bueno, solamente un comentario, de mis errores, por supuesto, que es de lo único que me gusta hablar de mí.
En uno de los textos que entregué esta noche, hay un verso donde sentenció:
aposté mis juegos verbales
y lo perdí todo

Pero al momento de dar lectura no dije eso, sino que se me salió decir:
aposté mis hue... ya era demasiado tarde para dar marcha atrás, aunque el texto era solemne y guardaba cierta carga lúgubre, el error arrancó las carcajadas de este que escribe y por ende, las de la concurrencia que no pudo ocultar su sorpresa ante mi pendejez al declamar.
Bueno ya una vez que pasó el trance, la raza culminó la primer ronda en una cálida y bien sentida ovación para los cuatro lectores, que para esta hora lo que menos imaginamos es que a una lectura local cayeran más de 100 personas.
Luego de casi una hora de jazz, dio inicio la segunda ronda de lecturas por parte de los cuatro jinetes, pero como no es lo mismo los cuatro verberos que 20 cervezas después, al dar arranque a esta conclusión, volvieron los atropellos de palabras.
La que abrió por nueva cuenta fue Suchaca, que ya enfiestada y con cuerda, terminó leyendo el poema a los bloggeros, una onda medio curada que se pueden encontrar en su pagina, (píquenle allí donde dice Susana y sus alebrijes).
Como yo también ya andaba a medias tintas, preferí ser el siguente en leer y asía acabar rápido con el rollo.
Dos textos, uno corto y otro que casi parecía un mini cuento, de no ser porque solo era una pieza de baile, fueron suficientes para despedirme de la raza y llevarme un grato recuerdo. A continuación leyeron Santana y Jorge, el Santana manejando con precaución y solemnidad el lenguaje, y el estimado Beatnik cerrando la velada, con una mega larga explicación-relato-sketch sobre su poema dedicado al carnicero de Milwakee.
A las 11:30 de la noche se acabó toda la cerveza y el vino y con ello, tanto lectores como escuchas emprendimos el vuelo rumbo a la Avenida Juárez,a la Cucaracha, parte del viaje que les cuento mañana, porque todavía no terminó de hacer unas cosas y hablando de blátidos, tengo que fumigar mi nueva casa (me cambio de casa, ¡al fin!)

2 comentarios:

aldán dijo...

Mi buen Zerk

Gracias por la crónica, muy entretenida.
Felicidades por la lectura, que sean muchas más.
Cuestión de echarle huevos

un abrazo
aldán

nacho dijo...

Suerte en la cambiada. Nosotros nos hemos cambiado decenas de veces y no escarmentamos: seguimos sin comprar casa... saludos.