jueves, diciembre 26, 2013

Tercera causa


OCÉANOS
En la pérdida de dolor inmerecido
nada de desánimo
nada en el amor recuerdo
dijiste al confirmar un pasado que ahora habito.

En la noche misma este corazón habla
ya los párpados cerrados en rojo sueñan
y el sonido de la lejanía penetra en las heridas
es sólo una gota de agua que cae desde el invierno.

De la casualidad soy alguien que viaja
mujer dime la clave
algo que suceda
alguien que no sea sin ti
seamos iguales a lo lejos
en una sonrisa, en un leve movimiento.

Yo sabré así de tu cuerpo,
asiré tu mirada al horizonte
como náufrago en busca de auxilio
nada más, nada más
sobreviviré este oleaje
otro día, hasta alcanzar  tu voz

al abrir los ojos de mañana. 

jueves, diciembre 19, 2013

Segunda Causa


Dicen que el atardecer ocurre en tus labios los últimos rayos del sol se guardan en tu sonrisa y viven en el recuerdo de otros de aquellos que logran encontrarte Dicen estas memorias rotas que ahora junto que de tí nadie más hablará tanto como yo que aprendí a extrañarte sin haberte visto que nada de lo que existe es realidad Dicen aquellos que saben que el corazón es un pretexto de la nostalgia que al seguir tus pasos el sol se acerca y hay muchos que mueren de ser Ícaro pretendiendo el vuelo, acercándose a tu aire Este es otro día robado del invierno "Here comes the sun", she said Y yo le creo.

Primera Causa


Entra en la nube la hoja de la flor
es el otoño una noche
el presagio de sentir la niebla
entra en tí
la forma discreta el perfume
una manera de entender la magia
eres y tu sonrisa es el anuncio de la madrugada
la posibilidad de soñar sin ser visto
ser ese habitante de los sueños rotos
el único que busca vivir y renacer de tus labios

Así dentro de las causas que me llevan al desvelo
puedo reconocer tu nombre
puedo alcanzar tu imagen y discretamente acariciarla
en las yemas de mis dedos está el fuego que dejó tu piel
está el alba y un adiós que permanece ajeno
porque quiero reconocerte, al despertar.

viernes, octubre 04, 2013



De regreso a la Casa Usher

He cambiado de residencia, pero me he llevado los residuos de la memoria conmigo, porque he vuelto a mi guarida, la de siempre. Dejé atrás la piel de camaleón para evitar mimetizarme, ahora solo soy, invisible.
Han sido días y noches de desintoxicación involuntaria. Una enfermedad gastrointestinal me llevó a caer presa, primeramente del terror que provoca el saberse vulnerable, susceptible a ser tomado por la mano fría de la muerte, en la madrugada, y arder en fiebre y sentir la cólera de Dios por todas las faltas cometidas.
Y así, con la humildad del que se siente vencido, termina uno pidiendo perdón por las buenas acciones y una nueva oportunidad para cometer los actos de venganza. Tiene uno en las manos el temblor del arma, la empuñadura ensangrentada, el humo de la pólvora en el ambiente, la sed constante de seguir en la lucha.
Por eso el amanecer es distinto, al tener la oportunidad por nueva cuenta de abrir los ojos, por eso y no por otra cosas, es que uno,  hace el esfuerzo para combatir, aunque la sangre siga fluyendo hacia fuera de nuestro cuerpo,  pese a que la herida no esté cerrada del todo, es más el deseo de continuar que las ganas de caer.
Este amanecer es distinto. Hoy me llegó el nuevo equipo de entrenamiento, sigo medicado, pero las heridas internas sanan y en pocos días concluirá esa fase y estaré recuperado para saldar deudas, está por iniciar la cuenta regresiva en la lista negra que guardo celosamente y que ya comenzó a quemarse.

Mis puños arden .

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domingo, febrero 10, 2013



*Nueve cuarenta

Ser, estar, permanecer, adjudicarle las ganas del día a un grupo: reír, asentir, ser cordial, vertical, estrechamente derecho, por la singular ruta del sincretismo, sin mucha creencia, más que nada entender que se trata de una cohesión de cretinos y que el destino empinado ha decido que dé la vuelta, que se queden ellos con la mordida de la manzana. El veneno es tardío de la roja boca, el veneno ya ardió en esta boca.
Acabo de darme cuenta que también tengo sueño y necesito descansar pero aborrezco el preludio, la estadía entre la conciencia y el mundo que no depende de mi pensamiento, acabo de entender el horror que me cuesta cerrar los ojos mientras en la noche se respira ausencia y aún se escucha el movimiento en las avenidas oscuras, lejanas presencias de la madrugada.
Hablo de que si me quedo callado dormiré sin remedio y no tengo palabras para entender el espacio vacío entre la oscuridad y estas manos que ansían no ansiar. Hay dentro de la noche una hoja que cruje cada vez que mis párpados se ejercitan, el sonido de una motocicleta que desgarra el suelo, hay en mis dedos la voluntad de no dejarme vencer por el miedo.
Escucho sin más los tambores de guerra, alguien insiste en derramar siempre sangre, alguien desea con todas sus fuerzas que esto suceda para poder ganarse un premio y salir como evangelizador a otras tierras a decir lo que no ha vivido, el dolor que no ha sentido, la ausencia que nunca tendrá.
Nueve cuarenta por nueva cuenta, nadie escapa a las horas del cansancio, se aletargan los deseos y aunque la mente sigue despierta, mis movimientos desaceleran, el cuarto mengua y la escalinata por la que mis ojos descienden abre una interrogante hasta alcanzar una última pregunta…
¿A cuánto equivale una mirada con el destino de Dios?

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*De OB

jueves, febrero 07, 2013


Grasa, joven

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Hay quienes se ensucian y lo hacen dignamente para llevar el pan a casa. Su esfuerzo representa un gran orgullo que me emociona. Los encargados de pavimentar las calles, los trabajadores del sistema de limpia, los fierreros botelleros, los pepenadores, la gente común que se enfrenta a la vida y que suda por alcanzar el pan para su mesa, merece mi reconocimiento, me conmueve y me hace trabajar con honestidad en lo que hago.
Habrá quién se llene las manos de sangre y procure en su falsa idea de bienestar alcanzar lujos y dinero, pero envuelto siempre en una vida de zozobra y terror. A ellos no los juzgo, ya les llegará su tiempo.
Yo estoy con las manos llenas de tinta. El día fue largo y denso. Tuve que esperar más de una hora para poder escribir la primera palabra de estas líneas. Era tan difícil acomodar las ideas, no sé si por el cansancio, el fastidio, el enojo, la frustración, que este jueves en particular fue acumulando tras mi espalda.
Aunque relativamente las cosas marchan bien en casa, fuera de ella, los desencantos parece que hacen fila para irse mostrando. Observar la deshumanización del hombre, los actos brutales que se cometen contra las mismas familias, me provoca un sentimiento de profunda e inevitable tristeza.
El trabajo es un gran espacio en el que puedo mantenerme al tanto del acontecer mundial, me permite además estar conectado de manera permanente en la red, pero también, me muestra el lado oscuro, no solo de la sociedad mexicana, sino la de cualquier país, en donde existen también, las vejaciones brutales e irracionales a la vida y a los derechos.
Al salir hoy de trabajar, presencié involuntariamente la entrega de un par de chicos a un albergue a donde tendrían que parar, después de que uno de ellos, fue víctima de maltrato por parte de sus mismos progenitores. No tengo palabras para definir el asco, el horror y la angustia que me provocó saber que existan bestias de esa naturaleza. Los pequeños de edades similares a mis chicos, en su inocencia, se adentraron al refugio, donde nadie, excepto extraños, les esperaban con los brazos abiertos. En sus pequeños rostros había una hermosa pureza que contrastaba con sus ojitos, llenos de incertidumbre y temor.
No pude, ni quise evitar llorar al verlos perderse en el umbral y no pude hacer otra cosa que abrazarlos a la distancia en silencio.
Encendí el vehículo y partí con rumbo a casa, y en la búsqueda interna aún con la emoción a flor de piel, no pude hacer otra cosa que darle gracias al Ser Supremo por tener en casa a los míos sanos y en su hogar.
Ulises -quien ya muestra signos rebeldes de pre-preadolescente-, sabe que llorar es una manifestación sana y purificadora, sin embargo, se contrarió al verme abrazarlo y derramar una lágrima. Le explique a grandes rasgos y de manera sencilla lo que había visto y después de mirarme con sus grandes ojos me dio un abrazo breve y me dijo que todo iría bien, para regresar a su rutina habitual, no sin antes recordarme, que mañana viernes, representará a su clase en un evento de oratoria.
También él tuvo un día muy largo: Entre los nuevos cambios de rutina, de permanecer todo el tiempo rodeado de familia a ahora permanecer en una estancia y de ahí a su sesión de futbol, pocos minutos nos quedan para convivir en casa.
Antes de que me diera cuenta, el campeón había terminado rendido en la cama y yo acá, tomando un café y tirando un pan que debería acompañar mi cena,  vi sus zapatos sucios y decidí bolearlos y me quedaron perfectos, aunque mis manos están ahora manchadas de tinta, pero no importa, mañana es un día importante, mejor que el que ya se fue...

martes, enero 15, 2013



Un hombre de poca fe

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En apariencia he sido un hombre de poca fe. Tal vez esto se derive de mi falta de apego a las religiones o a la ausencia recurrente en los templos donde se practican los cultos. Nunca me ha interesado demasiado acudir a las iglesias, salvo para apreciar su belleza arquitectónica o los tortuosos pasajes que han quedado plasmados en sus paredes, ya sea por medio de los via crucis o por algunos iconos que se observan más golpeados que por la policía judicial en sus años de mayor apogeo.
Decía que en apariencia he sido un hombre de poca fe, porque me he dejado vencer en ocasiones por el tedio y el desencanto del ser humano. He tenido etapas de dolor casi insoportable derivado de las decepciones de personas en las que creí que podía confiar y querer y por las que terminé apuñalado o en el olvido.
Mi poca fe se sustentaba cuando al paso del tiempo veía como  alrededor se iba quedando un paisaje desolado, aún y cuando nada me lo impedía, ya no era yo el encantado de visitar a conocidos o de recurrir a sus cariños.
Sin embargo, cuando veo en retrospectiva, creo que debo aceptar que la esperanza siempre, pese a los tropiezos se ha quedado conmigo.
Muchas de las ocasiones he sido yo mismo quien ha alejado a quienes me quieren. La ira, mi personalidad múltiple, el vacío que por temporadas llegó a ensombrecerme, terminó por ahuyentarlos y no los culpo.
Cuando alcance a ver este doble rostro del abismo, me di cuenta que no era la fe lo que había perdido, sino mi antifaz y entonces pude continuar.
Como un extraño presagio, encontré este apunte de 1998, que sin querer, en este momento se conecta con este texto:

"Y en medio de este desierto amigable que se funde como un pueblo imaginario donde habitan las horas con el sueño, allí, en un viejo castillo, se quedarán mis pesadillas en lo profundo. Mientras, mis ademanes construirán un nuevo camino en esta carretera, un sendero más donde la noche guiará mis pasos, dejando atrás, otra ciudad desconocida".


lunes, enero 14, 2013



Mágico mundo de colores

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En mi pequeña infancia los colores eran nítidos. Le llamo pequeña porque son pocos los recuerdos que albergo, son fulgores de una existencia que, aunque breve, fue disfrutada. Algo de mí en aquel tiempo, logro vivir plenamente, hay imágenes de días, hay noches donde ciertas escenas se han quedado guardadas como fotografías con un poco de movimiento.
De esos años, guardo con cariño las tardes en las que ansiosamente esperaba las historias de Disney. Sí, me gustaba ver la televisión, como cualquier niño de mi edad que creció entre las décadas de los 70 y 80 cuando ver la tele después de hacer la tarea, era un privilegio.
Pues bien, recuerdo especialmente los capítulos de Disney, porque no sabías que te ofertarían si se tratarían de dibujos animados o bien, de una historia protagonizada por humanos.
Ambas me gustaban, aunque en un principio prefería las de caricaturas, también llegue a disfrutar las noches en las que presentaban mini películas protagonizadas por actrices como Jodie Foster.
Decía pues, que como niño de las décadas 70-80 viví momentos mágicos, llenos de ilusión, tal y como se cantaba en la introducción de la serie, donde aparecían el castillo, un bello paisaje de un lago y una montaña, algunos jinetes practicando el hipismo,  una especie de caleidoscopio que ejercía una especie de efecto de hipnosis o era un preámbulo de la fascinación que nos esperaba y Campanita revoloteando para dar su toque mágico.
Sí, yo fui un niño feliz en el tiempo en el que podía ver la tele en la sala al caer la tarde, me encantaba que la serie terminara y echar mano de la imaginación para continuar con las historias, cuando éstas se quedaban inconclusas.
Sí, el mundo era una cascada de colores, mágico era el mundo, pese a que, como la mayoría de los niños de mi tiempo, contaba con una televisión en casa en blanco y negro y de perilla y lo más que llegaba a ser un control remoto, era un regulador de corriente.
Sí, el mundo es mágico aun cuando lo veamos gris, cuando después de crecer veamos las reales intenciones del ser humano, cuando el odio y el malestar hacen deplorable el día a día y entendemos que los sistemas económicos y políticos de tan contradictorios que son guardan similitudes que aterran y apestan.
El color nace de nuestras miradas, con ellas se pintan los días, con el infante que llevamos dentro. De vez en cuando hay que dejarlo salir a cantar.


domingo, enero 13, 2013



Las Hormigas 


Capítulo 3

Hubo un día en el que viajábamos, hubo un día en el que pensábamos llegar, hubo una vez, también en la que decidimos callar.
Tenemos que guardar silencio y seguir trabajando.

Hormigas saliendo de la nariz, sus patillas generaban lo mismo comezón que un exasperante cosquilleo, eran cientos, quizás miles de ellos formando un largo Puente entre la fosa nasal y la entrada al hormiguero cercano a la gran lila en el patio de ésa construcción de principios del Siglo XX. 
Un hombre tirado entre las ruinas. La devastación similar a una zona bombardeada. Sirenas. Humo. Silencio.

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Ese sueño tan recurrente de las noches recientes de los casi tres años que he permanecido en la estación espacial han comenzado a torturarme y más desde la última ocasión que logramos establecer contacto con la torre de control en la Tierra.
El mayor Tom se ha quedado dormido. Hace tres días que se nos terminó el alimento y sólo queda poca agua y oxígeno, tal vez para un par de semanas.
El mundo como lo conocíamos, dejó de existir hace unas horas. Hemos visto el hongo alzarse en cientos de puntos de manera instantánea y devastadora.
Tonalidades azules, rojas, amarillas, naranjas en el cielo del mundo. Vórtices de fabulosa coloración anuncian la llegada del apocalipsis que desde acá nos da una tan bella como horrorífica imagen de la autodestrucción humana.
En mi memoria solo hay destellos y la desolación. Recuerdos de la vida terrestre. Mi familia y amigos, ahora tal vez sólo son cenizas. Desde acá se pueden observar  los continentes y nos dejan intranquilos al ver cómo lugares que de noche se iluminaban, ahora sólo forman grandes columnas de humo, como si se tratara de cientos de pequeños volcanes en proceso de erupción.
Alguien apretó un botón por error.
Cuando yo creí que iba a pasar, el ser feliz, pensé en tocar el piano, en creer que soñar era vivir, luego…
Hice una pausa, abrí una puerta, y hubo un dónde, parar, escuché el cielo, decidí y el silencio estuvo, más allá de lo que podía sostener... luego vino el mar… vi la alegría, vi que todo estaba bien, era Navidad, otra ocasión como para no perdernos…
¿La felicidad es reír? ¿La felicidad es sonreír? ¿Qué es la felicidad si no pueden sostener mis rodillas la motivación?...

sábado, enero 05, 2013

La noche es un café a medio tomar,
la mirada clavada en él es el sueño,
amanecer es el primer eco que deja el silencio.

La palabra Despertar es.

miércoles, junio 20, 2012


AMLO en Juárez



A manera de prólogo
Crecí en una generación sin respeto. Por ende nadie nos respetaba. No teníamos nombre, ni número. No había internet. Éramos la generación perdida. De los ochenta, nos dicen. Pero aprendimos a leer, a tomar las herramientas. Hablábamos entre nosotros, los locos… que nos volvimos cuerdos, esos que soñábamos, nos hicimos adultos, de repente.

El mitotero que soy
Ocurrió que fui a un mitin sin generación, edad, ni cuerpo. Apolítico. Tenía que ir, porque a diferencia de otros, me hablaban de un Mesías.
Yo, que soy un hombre de poca fe, tenía qué verlo.  Llegué entonces a la avenida 16 sin expectativas, sin valores comunes, sin nada.
Y no lo vi, sólo estaba un hombre ante otros, tratando de luchar por lo que dice creer, un nuevo quijote. La ficción comenzó a tener realidad.
No tenía valor de creer, lo admito. Con el embuste conocido,  frente a mí había alguien, con tanto dolor detrás,  con tanta parafernalia similar a lo siempre visto  no podía sentir.
Le pregunto su nombre y me dice: Andrea, José, Gibrán, Martha Elena, Roberto, Julia, etc., etc. Y entonces me di la vuelta.
Llegó AMLO - y dijo palabras que no me generaban odio, pero tampoco amor-, lo AMOROSO, nunca se me ha dado. Lo escuchaba atento, y al hablar, vi, la reacción de hombres, niños, muchas mujeres, una masa, creyendo y me di la vuelta, al norte, no hacia él, al norte. Quería huir.
Cuando creemos en nosotros y nos vemos solitarios, ocurre la valentía. Cuando solos nos sabemos y vamos, nos dicen locos. Esta mañana, amigos, fue la nave de los locos.
Hablaba él, el candidato. De un día laboral, uno común, de emociones simples (Cerati, por si quieren joder por ese lado),  pero con sacrificio ahí estuvieron, estuvimos. Mi padre me reclamaba mi presencia, yo quería escuchar a AMLO.
Hubo cambios, para bien y para mal, pa’ la chinga de AMLO, pero me quedo, de todo su discurso, con el mensaje que dio al pueblo, más allá de las propuestas: Eres PRI, PAN o PRD, eres pueblo, no ataquen a los que no son de su partido, a ellos les puede la inseguridad, la muerte, el desempleo, la injusticia, pero entiendan, somos iguales, no nos confrontemos, ellos ganarán si nos ven pelear entre nosotros.
Parafraseo. Pero AMLO, si lo ven en mitin, se los puede aclarar, es otro pedo.

Yo soy su falso mesías
Me pidieron que les dijera qué dijo, me exigieron que definiera una postura política. Me cuestionaron incluso,  la realidad que no puedo cambiar, pero les respondo -y en este punto, no faltará quién diga que aún no he dicho nada, espero que con el tiempo lean entre líneas, por si este paréntesis no sirve…()- No.
¿Quieren un nuevo México? Ese México se llama Andrés, Enrique, Josefina o Gabriel? Elijan.
Voy a seguir escribiendo, Dios me condenó a hacerlo, no lo hizo para que dejaran de creer en Él. Y de todos los que viven o añoran Burritoland, we are still on the road, como las fuentes de Bellagio pues.


viernes, mayo 11, 2012

poema


Los que atestiguan tras el espejo



Un lugar es una nuez partida
allí reside el hombre y sus residuos
anda sobre una cáscara de luna
para decidir la órbita que todo cambia
entre un camino de nieve y un bosque ardiendo
o permanecer siempre en si mismo
y hay magia –que digas no-
piénsalo, es resurgir
no somos hechiceros
ni magos
ni tan cuerdos,
somos reales
nos escuchas
lo sabemos.

viernes, abril 06, 2012


Crucifican a Jesús en San Lorenzo, resucita dicen testigos


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Un hombre que presentaba severos signos de tortura identificado como Jesucristo, fue asesinado este mediodía en el estacionamiento del templo de San Lorenzo, ataque del que según testigos, logró resucitar al tercer día.
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 12 horas en costado izquierdo del santuario, donde centenas de feligreses se congregaron para vivir el viacrucis, donde la particularidad fue que se realizó en un espacio de diez por veinte metros delimitados por una cinta roja para salvaguardar una escena del crimen.
En el sitio se dieron cita tanto personas de la tercera edad, como enfermos apoyados por sillas de ruedas, bastones y andadores, así como niños, quienes al observar las escenas santas, recordaban también las miles de asesinatos que han ocurrido en la ciudad en los años recientes.
La escena del crimen, que no es otra cosa que la representación de la muerte del Mesías y su posterior resurrección estuvo a cargo del grupo de confirmaciones de San Lorenzo y la personificación de Jesús quedó en manos del joven Carlos Valenzuela, de 19 años de edad.
Sin embargo y pese a saber que en el espacio delimitado con cinta utilizada por la policía no es otra cosa más que una dramatización, Miguel Mejía Meza, de 10 años de edad, quien acompañado de su abuelo, Aurelio, de 65, no da crédito a los golpes y agresiones verbales a las que el Cristo fue víctima y por tal razón no puede contener su llanto al verlo tendido en la cruz.
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El pequeño Miguel, es un estudiante del cuarto grado en la escuela primaria en El Paso, ciudad donde todos los domingos acude a sus clases de catecismo y a misa en la iglesia San Pedro y San Pablo.
Minutos antes de que Jesús fuera crucificado y muerto en la cruz, ante un centenar de personas, de manera sencilla aunque no por eso menos cruda, las estaciones del viacrucis fueron representándose con un mensaje contextualizado a la situación de inseguridad que actualmente se vive no sólo en Juárez, sino en el país en general, explicó el padre Alfredo Abdo Rohana, párroco del Santuario de San Lorenzo.
A través de 14 estaciones en las que se daba cuenta de lo que fue el camino tortuoso que siguió Jesús hasta alcanzar el Monte Calvario, en los pasajes se fueron haciendo reflexiones relativas a la violencia en las calles, la necesidades primordiales de los juarenses, los prisioneros políticos o injustamente encarcelados, la opresión social, la falta de valores, entre otros temas. 
"Más que como si nosotros siguiéramos a Cristo, pareciera que Cristo nos sigue a nosotros y a través de las situaciones fuertes como las que vivimos se nos manifiesta y nos dice que está aquí para sanarnos", comentó.
Entre las peticiones hechas al cielo, los narradores dieron cuenta del derramamiento innecesario de sangre en las calles, del abuso de los cuerpos policiacos, de la tortura, del homicidio y de las fosas clandestinas.
En una de las escenas, Verónica, una de las mujeres que acompaña la procesión, rompe el cerco de seguridad y limpia el rostro de Jesús, quien se encuentra tirado en el piso, envilecido a golpes e injurias de los guardias imperiales romanos.
"Todos nosotros tenemos que ser hoy como Verónica, que rompió el cordón policial y se aproximo a limpiar el rostro ensangrentado de Jesús" se escucha decir por parte de uno de los narradores en el audio local.
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Ante los ojos de Miguel Ángel el mensaje de dolor queda claro, "Jesús, como muchos otros, no debería morir", dice mientras trata de contener las lágrimas y ve cómo Cristo es crucificado y muere, con su mano aprieta el brazo de su abuelo quien infructuosamente trata de consolarlo. 
En la representación, mientras Jesús vive su pasión y muerte se pidió por el dolor de la gente que trabaja diariamente y a la par de enfrentar problemas económicos, tiene que sufrir los estragos de la violencia en las calles, donde en ocasiones, transitar, vivir, se puede convertir, cuando la fe está ausente, en un viacrucis individual.
"Con el corazón lleno de tristeza, te pedimos por los torturados y sus torturadores, ambos son nuestros hermanos, Señor, reconcilíados y rehabilítados", oró el sacerdote. 
Mientras el acto religioso llega a su fin, Miguel Ángel seca su llanto y observa como Jesús sale de la fosa mortuoria vivo, eterno y asegura la salvación de los hombres a través de la fe. 
"Nos salvó una vez más", asevera satisfecho mientras avanza con su abuelo y se pierde entre los pasos de la multitud buscando su regreso a casa.
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lunes, marzo 05, 2012



Algo extraño ocurre cuando hablo. La gente piensa que estoy loco o al menos esa cara me pone. Me parece inverosímil, porque las mismas palabras que a veces escribo tienen mucha más fuerza al momento de ser leídas, pero generan cierta desconfianza al ser expuestas.
He mostrado documentos en los que el interlocutor al leer, se genera cierta confianza al tener el sustento de un texto, pero no sabe que el autor es el mismo que le está exponiendo lo contrario. Juegos divertidos y raros, ésos, los de la mente del otro.
***
Escribo con los ojos cerrados, en parte como ejercicio, en parte por el ardor que tengo derivad de la conjuntivitis, este ejercicio aunque placentero, me tiene un poco alterado, el hecho de que pueda escribir sin errores en la computadora me está alterando un poco. A veces no estamos preparados para ciertas cosas, como hacer las cosas bien, así, sin cometer errores.
Nos cuesta más aceptar un error, que reconocer que no los hicimos, por difícil que parezca, así es.
***
¿Por qué siempre ponen el papel para secarse las manos a una altura que lo único que provoca es que las gotas escurran hasta los codos?
***
¿Y si llega un momento en el que la humanidad no necesite defenderse de sí misma? ¿Qué va a pasar? ¿Se imaginan cómo será al día siguiente?
***
¿Qué querrá decirme Eurípides que se me aparece como Orestes a estas horas?
“No es mi apariencia, sino que son mis acciones las que me atormentan”, grita desde lejos como el viento, como ese sonido que algunos aseveran son las trompetas del apocalipsis y yo hasta ayer las consideraba el sonido del tren a lo lejos.

miércoles, febrero 08, 2012


Entre las olas del naufragio


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Después de muchos meses de trabajar en solitario, vuelvo por nueva cuenta a una redacción. Un espacio conocido lleno de recuerdos y de gente amiga, de nuevos talentos y de ímpetus renovados ante la adversidad que representa ejercer el periodismo en una ciudad como Burritoland.
Me abro por nueva cuenta a la posibilidad de vivir en el anonimato, de entender la vida entre las historias de mi tierra, esta que no me vio nacer pero a la que amo como si fuera mi lugar de origen. Enciendo las luces en este laberinto de frases y retomo fuerzas entretejiendo mis ideas con lecturas de Sartre, Guevara y la vida en Finlandia, la verdad que a  pocos importa, aun y cuando el verdadero momento de la expresión se construye cada mañana, cuando abandono el hogar y me apeo rumbo al trabajo.
Esta posibilidad laboral me ha abierto las puertas para tener un ingreso seguro y dejar de lado los miedos para completar los gastos, sin embargo, el desgaste emocional que me aconteció durante los últimos cuatro años, desde que inició la guerra, ha comenzado a generar síntomas en mi salud.
Aunque la supuesta tranquilidad generada por la estabilización económica debería tenerme de mejor talante, también es cierto que la falta de adrenalina, me ha descompensado y he tenido episodios de ansiedad innecesarios, algo de claustrofobia y mucho de análisis y contradicciones entre mis palabras audibles y pensamientos.
Escribir debería ser un ejercicio dialéctico en el que la intuición debería ir siempre de la mano de la inteligencia, pero en ocasiones parece que estas son fuerzas opuestas que se atraen y se repelen a la vez, hablo de escribir y hablar a partir de una situación concreta como lo es la violencia en las calles. 
Como periodista, el esfuerzo no es doble, sino múltiple, porque allende de representar las historias lo más posible apegadas a la realidad, el redactor tiene que luchar no sólo con la conciencia misma, sino con el engaño permanente de sus miedos, debe entenderse como otro relator de las formas del infierno, atenderse como un pasajero más del desencanto.
 Estoy reconstruyéndome a cada día. Cada minuto que pasa siento como mis palabras se fortalecen y representan esta nueva etapa de mi existir. No sé hacia dónde lleva esta balsa después del naufragio, pero sé que voy a tierra firme, algo bueno siempre espera, aunque no lo creamos, a veces debemos confíar en la deriva.

viernes, enero 06, 2012

Mi Susana, que aún me dueles...

Mi Susana, que aún me dueles...


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Hoy hace un año te fuiste hermana mía, hoy hace un año exactamente no volvimos a saber de ti. Saliste a las calles de tu amado Juárez, a caminarlas como siempre, libre, dueña de tu alegría nocturna, sin sospechar lo que ocurriría.
Pienso en esta fecha y me duele el alma, no concibo aún tu partida, porque has dejado muchas cosas pendientes, muchas alegrías se nos han quedado a medias, mucho amor de ése que nos dabas, hoy nos falta.
Quiero contarte, quería contarte hace tiempo, que mi hijo Ulises ya lee, ya leyó tu carta, aquella que le escribiste al momento de nacer y me pediste que se la diera en el tiempo preciso. No sé si el tiempo lo fue, pero el pequeño sintió tu presencia y la felicidad de tu cariño iluminó su rostro.
Yo a veces te encuentro entre mis fotos o te pienso y no puedo evitar llorar. Hay canciones, como en este momento, que me arrancan las lágrimas porque me traen a la mente tu carita contenta y me es imposible evitar este dolor de extrañarte.
Sin embargo, algo en el corazón me dice que hoy estás bien carnalita, hay gente que está allá contigo y te cuida y aprende de tus locuras.
Acá hay quien grita justicia en tu nombre, hay quien pide condenas cargadas de odio y rencor contra los autores materiales de tu deceso, yo sé que tú los habrías perdonado, porque esa era tu forma de ser, por más daño que te hiciera la gente, perdonabas y seguías adelante.
Te extraño Susi y ten por seguro que siempre honraremos tu palabra, tu poesía, tu amor a la ciudad.
Te dejo un fuerte abrazo hermanita y un beso y nos vemos, cuando el destino nos alcance.

Amorosamente,
Zerk M

viernes, septiembre 16, 2011

Expo Revoltosos

PRESENTARÁN EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: “REVOLTOSOS”, TESTIMONIO FOTOGRÁFICO DE UNA MUJER EN MOVIMIENTO



Zerk Montecristo
Más allá de la sangre y la guerra permanente que se vive en Ciudad Juárez, entre los pasos de su gente, en la voz que habita sus paredes, en las calles donde el silencio niebla la condición humana, en la inconformidad de sus jóvenes, en el reclamo de justicia por sus mujeres, una mirada permanece atenta, captando los momentos para compartirlos a la eternidad.

Así llega este próximo primero de octubre la inauguración de la exposición fotográfica “Revoltosos”, testimonio fotográfico de una mujer en movimiento, de Raquel ‘la Unika’ Hernández, en el café bar Anteros, localizado en la calle Lago de Páztcuaro no. 240, a las 20:00 horas.

Más que un registro artístico, la fotógrafa y activista originaria de Ciudad Juárez, busca entregar al espectador un testimonio gráfico de la evolución y el movimiento que han tenido las marchas ciudadanas en Ciudad Juárez, antes y durante el desarrollo de la denominada “guerra del narco”.

“Decidí ponerle Revoltosos a la expo, porque así es como nos llamaba la gente a los que salimos a marchar, cuando nos gritaban cosas como ‘pónganse a trabajar’ sin saber siquiera los motivos de nuestro movimiento”, comentó.

A través de sus pasos mezclados en la lucha que llevan sus protagonistas, La Únika entrega su pasión por la lente, pero también la denuncia de esos instantes que ocurren en el trayecto que viven los que manifiestan en las calles su inconformidad ante la falta de justicia, seguridad, igualdad y respeto para todos los grupos que conforman la sociedad.

“Con el tiempo la gente se ha dado cuenta que nuestras marchas son para todos y la violencia les ha cambiado la actitud, si bien no se unen a caminar, por lo menos apoyan con los cláxones, ya no les es tan ajeno lo que hacemos”, agregó.

En las imágenes a mostrarse no se busca explotar el lado sangriento que tristemente ha posicionado a Ciudad Juárez como una de las ciudades más violentas del mundo, sino, reflejar la condición de ignominia que se vive allende el discurso mediático gubernamental.

A través de los rostros de su gente, en algunos casos ocultos por temor a las razzias, en otros reflejando de manera clara la inocencia de su población, La Unika entrega con claridad trazos del espíritu juarense.

Existen testimonios gráficos crudos como el del estudiante Darío Álvarez, quien terminó tirado en el piso del estacionamiento del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez con los intestinos expuestos, después de recibir un balazo de la policía federal durante una manifestación pacífica.

En esta exhibición la fotógrafa juarense recopila en su exposición 150 imágenes en las que más allá de la estética, cuenta por sí sola una historia, una denuncia, una herida pero también una esperanza y una lucha dentro del corazón fronterizo.

“Revoltosos” permanecerá por tiempo indefinido en el bar Anteros, pero el día de la inauguración se realizará una venta y firma de imágenes por parte de la autora. La entrada será libre. Asista.


TOME NOTA

Qué: “Revoltosos”, testimonio fotográfico de una mujer en movimiento, de Raquel ‘la Unika’ Hernández,
Cuándo: Sábado, 01 de octubre • 20:00 - 23:00
Dónde Cafesofabar "Anteros" (Lago de Pátzcuaro #240)
Cd. Juárez, Chih.

domingo, agosto 28, 2011

Breves chingativas WTF


Le preguntan al Director del Ichicult que cuál va a ser el presupuesto que se destinará este año para la realización del VII Festival Internacional Chihuahua (FICH) y dice que no tiene ese dato, ni siquiera quiso dar un aproximado…
¿O sea al momento de la contratación de los artistas que programaron cómo le hicieron? ¿Cómo calcularon cuánto gastar?
WTF?
Se le pregunta al director del Ichicult que conforme a la lista de invitados para esta edición del FICH da la impresión de que no se quiso invertir gran cantidad en los participantes y dice que se trato de hacer un festival más cultural y menos mediático… pero sus artistas principales para el cierre son Enanitos Verdes y ZZ Top, ¿tons en qué quedamos?
WTF?
Le pregunto al secretario de Educación Cultura y Deporte del Estado que cómo van a trabajar en materia de seguridad para el VII Festival Internacional Chihuahua y enojado responde: "Ésa pregunta yo no se la puedo responder, porque yo no soy experto en eso...” entonces le digo, ¿pedirán apoyo de las fuerzas federales o el ejército para garantizar la seguridad en los eventos? Y no muy alegre me responde: “no es mi área de responsabilidad, ni es en el área en que yo tenga información, no quiero meterme en honduras”…
WFT?

jueves, junio 30, 2011

DECIDIMOS REÍR


Me veo andando de madrugada, dando tumbos, llorando, solitario, perdido en mi perdición. Me veo ahí tirado a media calle, adormecido, navegando entre mi intoxicación etílica y el delirio de querer desprenderme de la realidad de una vez por todas. Me veo amablemente acompañado por las fuerzas de seguridad, que llegan por decenas y me examinan, me interrogan, me sacan lo poco de efectivo que hay en mi cartera, me amenazan con pasar la noche tras las rejas, me juzgan, me sentencian, me dejan en libertad.
Yo sólo pienso en andar otra vez, en llegar a casa, a alguna casa, aunque mis piernas ya casi no responden y me duelen los tobillos y me duele la calma de mis pesares, pero sigo caminando y es la madrugada una puerta al vacío.
La avenida 16 de septiembre se transforma en Triunfo de la República y mis pasos se detienen frente al periódico. Busco a Ohara, lo llamo a gritos. Sale un guardia y tras observarme en sentido defensivo me reconoce y pregunta por quién preguntó, le respondo y minutos después, frente a mi aparece Ohara.
Platicamos varias horas, aún sigue siendo la noche, hablamos del dolor, de los años que han pasado, del río de violencia por el que hoy navegamos, mejor dicho sorteamos, mientras nuestras palabras se escuchan en tono más maduro, sin permitir que el desencanto nos atrape, decidimos reír, incluso de esta vida que ya no es tan vivida.
Hablamos del amor perdido, de la nostalgia por aquellos amigos ausentes, esos que se marchan por el cambio de intereses, por haberse quitado la máscara; hablamos de los amores que ya no volverán, de los seres queridos que han muerto, de aquellos que murieron mucho antes, cuando la soledad terminó por derrotarlos.
Sale el sol, es claro signo de la despedida, un último cigarrillo, checar las alforjas, delimitar el trayecto y hacer la parada a un camión para marcharme a casa, no sin antes dejar un abrazo a Ohara, mi gran amigo, el señor de la madrugada. Oz.

lunes, junio 27, 2011

Es interesante ver cómo la dinámica en el facebook desenmascara a quienes en la vida real se hacían pasar por amigos y a cambio te oferta nuevas posibilidades para generar alianzas, reconociendo desde el pensamiento a otros, que en el mundo cotidiano tal vez te hubieran o los hubieras descartado de entrada por simple apariencia o por no formar parte de los mismos lugares círculos sociales… algunas barreras se rompen, otras se trasparentan…
***

Re-volver



Volver sin haberse ido es raro, como cuando dejas un coche largo tiempo, así luce la casa, esta mi casa, siempre la tuve frente a mi y dejé de entrar, a veces por miedo a los fantasmas, a veces a que los fantasmas tuvieran miedo de mi.
Pero regreso, porque no hay mejor opción que estar contento, que tener un lugar donde la vida pueda continuar sin irrupciones malditas, simplemente ser, seguir, entenderme dentro de lo que he ido perdiendo, saber porque al perder he ganado, porque no puedo tener los porqués que necesito para seguir y seguir entendiendo que entender es no entenderme... estoy recogiendo este tiradero, la mente, empieza a hacer talacha, chingamusa time pues...

Sing for me mother



Mi madre siempre cantaba por las mañanas. Recuerdo escuchar su voz hermosa, ligera, emocionada, siempre, desde que fui pequeño.
Casi hasta los últimos días de su existencia su voz me despertaba al amanecer. Era la gloria del amanecer y yo sin saberlo.
Ella siempre quiso ser cantante profesional, Rocío Dúrcal, Yolanda del Río y creo que Julia Palma, Estela Núñez, Lucha Villa y Beatriz Adriana, eran sus comadres infaltables.
La música folklórica mexicana tiene sentido para mí gracias a mi madre. Entender la alegría, su voz orgullosa de su mexicaneidad, su picardía e incluso su dolor, de esos que llegan a lo macho.
Todavía me estremece el pensamiento saberle ausente y recordarle, en estas paredes calladas, donde a pesar de la lejanía que nos mantiene el destino, podemos conversar de vez en cuando, ella echa ceniza, alma, eternidad, yo fumando, entretejiento la noche, musitando juntos, en silencio a veces, alguna que otra melodía, de las que solíamos cantar.
Como si la poesía fuera una canción
cansados los poetas entonan, destilan,
se entrelazan con su absurda y taciturna damisela sin encanto,
sienten que les da un aire de malditos desterrados
Hay hombres que pueden conjugar con destreza nuevos poemas
como para ignorar que nunca, de vez en cuando siempre
es el amor la excusa recurrente a su dolor
Supongo que un poco de nosotros se ha perdido y como ocurre con los sueños, sólo dejamos cierto emblema perdurable: Una mirada, el atardecer, la mano que se despide, el abrazo que reencuentra después de mucho tiempo, al volver...
Hay razones para olvidar lo que la mente entiende, días para creer en nuestra mejor manera de crear a través de la amnesia.

miércoles, enero 12, 2011

Susana Chávez Castillo (1974-2011)

Susana Chávez

Poeta que amaba Ciudad Juárez.
A mi amiga, texto escrito en aquellos años en los que compartimos amaneceres plenos de lectura y bohemia... en el Juárez que ella amaba.

SUSANA LA NOCHE


De este dolor que no es mío
puedo compartir un par de lágrimas
escribo de aquellas tuyas que me dejaron escuchar
cuando llamaste mayo el nombre de esta angustia

Susana, Susana y el aire versos largos no renacen
delirante evasión de las mañanas
calle o avenida solo caí de mis pasos
a este tu dolor inmerecido
arranqué así las pestañas del otoño
augurios jamás de esta canción encontraron
destino improvisado o pretexto
para llamarle a tus ojos noche.

Amiga de todos los que hoy no están
Susana, Susana y el aire
partiéndote siempre el corazón
qué te pueden decir estas palabras
que no hayan recorrido tus andares.

Sangre es el amor Susana, la ciudad,
sangre como el odio que se lleva entre las piernas
ventana que da paso y cede entre rendijas
ojo dé de Dios está visión
al ciego camino perpetuo e interminable
que a media luz fue tu abandono.

Deja la ciudad atrás Susana, déjala
que el mundo viva su guerra
que los niños de la calle sigan matando su muerte
date cuenta espíritu mío amado que esta luz es despedida
siempre bella en las entrañas de la tarde
unas palabras para no acordarse bastan
que uno siempre recuerda lo que creemos es olvido.

Alguna vez dejamos atrás el anochecer Susana
me entregaste el aire, magia y desencuentros
la ciudad Susana, es la ciudad,
la que nos marcó por siempre
estos indicios de nostalgia.

viernes, diciembre 31, 2010

Yo no tengo deseos ni malos, ni buenos...



Hablando vía telefónica con Sunny durante la Nochebuena, me preguntaba cómo estaba pasando la velada y qué tal me sentía y le definí que durante la víspera, después de haber incurrido laboralmente durante los últimos tres años en la función pública, al ocupar un puesto dentro del gobierno local y evaluando que terminé desempleado y casi sin amigos, le dije sin falso orgullo: “Como quien vuelve de la guerra”, lo peor es que no vengo, es que me voy...

Y le recité unas cuantas estrofas, lo recuerdo, iban así, las apunté:

La hora del tiempo que llevamos perdido
el reacomodo de los cuerpos al vacío de nuestra
ausencia
esquina por donde pasa el silencio en una guitarra al
hombro
en las manos de una mujer
donde no hay flores que venden la palabra,
sus caricias.
Antes está el ojo, ¿recuerdas? ¿sabes?

Cerveza se versa con amor a lo prohibido
La vida es un tacto, entraña de la espuma
área solitaria al caer de la tarde.

Fue así como ella prefirió abandonarme
fue así, la libertad, la justicia, el amor,
pero hay puertas que no quieren cerrarse
hay luces que permanecen siempre encendidas

como hijos dela noche,
ideas que no quiero que se pierdan con el sueño
porque sé que alguna vez, te acordarás de Juárez... mi ciudad.

Pero luego, escucho la algarabía, trato de volverme bueno, o malo o algo y quiero, quiero que la ciudad, no vuelva a ser lo que fue, sino que tenga identidad, no tengo buenos propósitos, como ustedes, perdonenme...


La evolución de nuestra calma se reconoce propiamente en el apartado de nuestras lágrimas, en el recóndito estado de nuestra indiferencia ante el dolor. Por eso merecemos vivir mejor, porque hemos sido los peores de nuestra generación, ya el hombre no mata por religión, ni por la idea exacta de su política, sino por exterminio, por diversión.

Parece que le debemos más a la suerte mala que al destino, que necesitamos más el azar que la bendición de nuestras casas para salir, para encontrar el camino de regreso, cuál, dónde, cómo, por qué, quién, son preguntas que se quedaron huérfanas, pero no de respuestas, sino de cuestionarte.

Lo mejor se ha convertido en la pérdida, en la reseña de lo que olvidamos, en el error, no tenemos cansancio, nos levantamos médicamente, con la equivocación de un acierto de otros, no hay razonamiento, quiero decir, perdimos la facultad de amar el amanecer.

Hay un látigo en la mente dándome la pauta para continuar, hay un silencio que me permite decir que no tengo nada que decir y sin embargo, entiendo que no se puede de manera tácita entender lo comprensible, porque vuelo dentro de la noche para saber que el día deberá llegar dentro de mí antes que el sol aparezca.

Vivo, dentro de esta muerte que se sigue fraguando, después de este grito impotente, de esta risa de otro, de esta piedad de los asesinos, de estos políticos condenados a vivir con la conciencia hecha mierda, de mi, de ti, propiamente de mi que no he sabido aún a aprender de mi talento y reprenderme y recriminarme y maldecirme, dentro de mi plegaria por el cambio.

Dentro de todo, te quiero pedir perdón Juárez, lo que tiene movimiento, está vivo, ¿si movemos una piedra tiene vida? ¿las olas del mar, el mar mismo subsiste por sí mismo o a través del viento? ¿el viento cómo lo hace? ¿Qué es vivir sino es sentirse vivo?

Te quiero pedir perdón por nuestros jóvenes, por las madres que se callaron, por las madres que asesinaron, quiero pedirte una tregua, saber que existirás, madre Juárez, eres la razón de mi existencia.

Películas 2000-2010



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Continuando con la iniciativa de Igmar Prieto, me veo estimulado a realizar mi lista de las 10 mejores películas que a mi parecer vi en la década que hoy concluimos, pero antes de continuar hago dos precisiones. La primera tiene que ver con que las películas que yo vi, no necesariamente son las que otrora se consideraron las mejores y ganadoras de premios, algunas lo consiguieron, otras simplemente fueron éxitos medianos o de taquilla.
Este listado, que me viene a la mente y reconstruyo de inmediato en el texto, puede tener demasiadas omisiones en lo que respecta a los que fueron considerados los grandes filmes pero no entraré en esa polémica, como punto de referencia para escoger las películas, primero, fue que vinieran a mi mente y segundo, que su historia, efectos o personajes me hubieran marcado de manera significativa durante la presente década.
A diferencia de Igmar, que decidió sacar de su lista el Señor de los Anillos, yo no sólo lo incluí, sino que agregué un par de historias más que también tienen segundas y terceras partes. Ésta es mi justificación: A diferencia de historias como Rambo, donde la secuela tiene solamente un mero fin mercantil, en estos casos en particular : (El Señor… y Kill Bill, para ser especifico), cuentan con una historia que por su extensión tuvo que ser recortada para su formato en cine, entonces no se trata más que de la misma historia y se evalúa en su conjunto, bueno, espero haberme explicado.

La otra precisión/duda tenía que ver con sí la década está mal medida (2000-2010) ah pero eso a quién le importa, el año que entra volvemos hacer otra lista y asunto arreglado.

Y ya, las mentadas y alegatos sobre movies vienen después, ahí les va la lista:

El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003)
El protegido, M. Night Shyamalan, 2000
Bowling for Columbine (Michael Moore 2002)
Oldboy (Chan-wook Park 2003)
Kill Bill (Quentin Tarantino 2003-2004)
Crash (Paul Haggis 2004)
Batman Begins (Christopher Nolan 2005)
Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton, 2006)
IP Man (Wilson Yip 2008)
District 9 (Neill Blomkamp 2009)

domingo, diciembre 12, 2010

Sin Caralibro hasta que le echen talacha…


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Debería de estar contento, sentirme liberado, por fin sin el grillete tecnológico para escapar a otras posibilidades de entretenimiento, de vida en el más acá, donde la gente convive, donde los niños corren, las ancianas escrutan al marchante y los ancianos filosofan caducamente sobre las historias de la revolución y la repulsión que sienten sobre el gobierno en turno.
Debería ocuparme por ejemplo, de poner en orden el área donde me encuentro en este momento, levantar los libros, ordenarlos como siempre he querido, por genero, tamaño, color grosor, y abecedario, colgar los cuadros de pinturas y fotos que me han regalado para colocar en este, si no bendito, siempre bien amado espacio de trabajo, pero no.
Insisto debería tal vez, aprovechar este momento de furia de los creadores del Facebook, que decidieron que mi cuenta saliera sorteada entre las 500 millones que tienen de usuarios para darle mantenimiento y ya, así de la nada renunciar al mundo virtual, a esa comunidad donde he encontrado más amigos que en el mundo real.
Debería desaparecer, ser invisible, levitar, atravesar el tiempo, como lo hice hace justo hace un par de días cuando una fuerte infección en la garganta me tumbó por más de 30 horas en la cama, con más de 39 grados de temperatura, partir al cosmos a través de un viaje interno, caos puro, el finito del universo al alcance del parpadeo y el sudor que enjuga las sábanas y el sueño.
Desconectarse un poco de las dos realidades que hoy nos gobiernan la virtual y la mundana, en la misma semana, me ha provocado grandes cambios, vértigo, incluso he perdido peso, aunque sigo siendo obeso, pero eso no importa, es parte de la joya encantada que tenemos todos en el ego, sólo quiero retomar el tema, antes de que me pierda en esta pérdida del ansia.
Al padecer la fiebre, perdí el contacto con el mundo real, en ese lapso, me encontré amigas que ya se habían casado, otras que daban la noticia de su primer embarazo y otras más que enfrentan ahora valientemente una lucha contra una enfermedad que si bien no incurable, es desgastante.
Recuerdo entre los sueños haber hablado con alguien, haber escrito varias veces en la máquina, no sé si cartas o mensajes instantáneos, recuerdo haber olvidado lo anterior y repetirlo varias veces, recuerdo que caí nuevamente dormido.
Despierto este día y trato de ponerme en contacto, actualizarme, ver más allá de lo que ocurrió en mi ausencia, ahora con claridad y responder con la mejor de las intenciones cada uno de los mensajes recibidos, pero me encuentro con el bloqueo de algunas cuentas, tengo la duda de que si fue el sistema o si yo en mi delirio cambié las claves y ahora no recuerdo los nuevos passwords…
Al escribir esto, no puedo negar que existe un poco de tristeza por no poder regresar al servidor social, porque no en vano uno se va haciendo de amistades y cariños y fortaleciéndolos en ese medio, tal vez sólo se venció una visa y debo renovarla, tal vez debo entrar como indocumentado, pero lo que es seguro, es que este mundo es más seguro que el del más acá, donde los humanos continúan matándose por nada, donde la vida no sigue, donde el amor no fluye como debería ser.
Justo en este momento acaban de abrirme la puerta, ahí les voy de nuevo al barrio virtual.

lunes, noviembre 29, 2010

¿Dónde están las sirenas de mi mar?



Las olas no hacen eco ya dentro de la ciudad, no hay árboles ni los labios que como noche en perpetua búsqueda de sol, intenten desdoblarse en ese recordar el lado roto, donde irrumpe la palabra.
Esa variedad de saberse calle, insistir y luego, abriendo los ojos en el resplandor, ocurrir como un eco, como un rechinar de llanta y morir siempre vivo, ese algo, algo de eso que siempre ocurre: Ser famoso, ser venturoso, perderse, desaparecer, ese algo que se es y de ser convive con esa mentira que a la que te obligan a caer y levantarte, al día a día en la portada de algún periódico o noticiero.
Lo que me preocupa de esta noche es no saber quien de mis amigos se convirtió en un asesino de su propia esperanza, cuántos de ellos han fallecido ya de insomnio o habrán de morir por error o a consecuencia de la droga que consideran su aliciente.
La mano que se extiende hipócrita por el grito insolente del triunfo, de la risa que da el dinero en la cartera, del beso venenoso de la noche misma, hecha destino al azar, bebida, fragancia, letra, espera, deriva.
La ciudad se ha corrompido desde las horas más próximas al cierre de las emociones, en sus calles arde el invierno, tengo en las manos el dolor de haber vivido en su terror, de sentir el miedo de ver el luto permanente en las avenidas, el rasgo indiferente de la soledad del ciego.

martes, octubre 12, 2010

A través de Facebook busca ayuda para construir escuela


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“Los árboles se conocen por sus frutos” me dice Javier Meléndez Cardona, presidente ejidal de El Ojo de la Casa, mientras tomamos un café esta mañana, en un conocido restaurante localizado en una de las principales avenidas de la ciudad.
El Ojo de la Casa, es un espacio donde se encuentra una vieja hacienda de tiempos revolucionarios en la que desde hace 18 meses ha trabajado en su remodelación y de la que ahora busca sea una opción turística y espacio cultural al sur de Ciudad Juárez.
Sin embargo, su presencia en el restaurante no es para comentar de los logros que han obtenido con creces en el ejido que tiene a su encargo, sino para ahondar en detalles en su peculiar iniciativa para conseguir a través de la red social Facebook, fondos para la construcción de aulas escolares en el jardín de niños de Samalayuca, cabecera municipal del ejido que preside.
Una noche antes, el lunes, me encontré entre mis contactos el mensaje que acababa de dejar en su muro, el cual llamó mi atención: “Necesito conseguir 800 blockes de concreto para construirle la primera aula al Jardín de Niños de Samalayuca” (sic).
De inmediato el llamado comenzó a tener eco en los distintos usuarios de la red social más usada hoy en día –se estima que tiene más de 500 millones en el mundo – y al encontrarlo en línea le pedí vernos al día siguiente para conversar sobre el particular.
Samalayuca es un poblado con aproximadamente 2 mil habitantes, localizada a 52 kilómetros al sur de Ciudad Juárez y en medio de la zona desértica conocida como los Médanos de Samalayuca.
Ahí los principales motores económicos son el cultivo de hortaliza y el trabajo en la cementera y la termoeléctrica que le circundan y en casos extremos, trabajar en Ciudad Juárez o emigrar a los Estados Unidos para enviar dinero para la manutención de las familias que ahí habital.
En el pueblo, sólo hay establecidos un jardín de niños, una escuela primaria y un espacio para telesecundaria y preparatoria abierta.
Javier señala que tomó esta determinación de pedir la ayuda global al ver la necesidad de un espacio digno para al menos medio centenar de niños que requieren los estudios preescolares, situación que ha obligado a las mismas madres de familia a reunirse en sus domicilios a impartir las clases.
“Es está necesidad de las más apremiantes, nuestras escuelas en Samalayuca no cuentan con domos como en Juárez para que los niños puedan practicar sus actividades deportivas y culturales, pero acá también se tienen climas más extremos en la región durante todo el año, es casi imposible para ellos estar a la intemperie”, indica.
“El pueblo en sí tiene muchas carencias, hace falta embellecer las calles, crear un comedor infantil, construir un gimnasio que sirva también para eventos comunitarios, necesitamos programas de salud y apoyo para nuestros adultos mayores”, agrega.
A Meléndez Cardona aún le resta un año y medio como presidente ejidal, sin embargo, revela que su intención en un futuro próximo es contender como presidente seccional de Samalayuca, donde asevera, la gestión hacia su tierra pudiera darse de manera más fuerte con las autoridades municipales.
“Pero eso habrá que verse hasta noviembre, ahorita lo importante es trabajar más allá del discurso, con acciones que reditúen en el beneficio de los habitantes del pueblo, acercando recursos gracias a la tecnología y la solidaridad que puedan darnos los usuarios de internet”, sentencia.
Y es que además de los bloques de concreto, también se solicitará a la población global el apoyo para acercar cemento, grava, varilla y arena, necesarios para la construcción. “De la mano de obra nos ocupamos los hombres y mujeres del pueblo”, asegura.
Mientras terminó de escribir este texto, me asomo al perfil de Facebook de Javier y encuentro una respuesta alentadora: “Ya sólo nos falta conseguir como 400 blockes de concreto de 15" para construirle su primera aula al Jardín de Niños "CONAFE" de Samalayuca”(sic).
Al igual que este soñador del desierto, que piensa en que en un día no muy lejano Samalayuca se convierta en un oasis donde las familias de la región puedan convivir de manera sana, lanzó esta botella al mar, esperando que llegue a las manos de algunos de los por lo menos 500 millones de habitantes de esta tierra virtual.

Para contactar a Javier Meléndez Cardona escriba a:

ojodelacasa@yahoo.com.mx

domingo, septiembre 19, 2010

Apuntes herejes de un espectador perdido entre las Voces de América para Juárez


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Nunca había escuchado en vivo a Silvio Rodríguez, para mi mala fortuna, preferiría jamás haberlo hecho: El ídolo derrocó al mito, ése que me contaban desde semanas atrás cuando se enteraron mis amigos que vendría; ése que fortalecieron mis ex novias y esposas, con el que imploraban en cada frase una mejor consecuencia del ser a través de sus actos.
Ése, el extraño fraterno que innegablemente algo había dejado en mí en alguna que otra frase que llegó a provocar un estruendo en mi corazón. Ese Silvio para mí nunca llegó a Juárez.
Una ciudad como ésta, ávida de respuestas, de motivación, de solidaridad, llenó el estadio olímpico Benito Juárez a tres cuartos de su capacidad para presenciar el concierto Voces de América para Juárez, y pensé, rídiculamente romántico que tal vez, el cantautor les entregaría algo de esperanza, de palabras de aliento, de orgullo, de sus raíces, en lo que fue uno de los eventos principales del Sexto Festival Internacional Chihuahua.
Sin embargo, en la presentación de Rodríguez, el primero de los tres actos programados dentro del recital -en el que también participaron Lila Downs y Willie Colón- como espectador sólo encontré canciones, bellas canciones solas, letras magistrales perdidas entre los buenos acordes, para quien esto escribe sólo fue un disco viejo que volvía a ser tocado por un intérprete sin magia, sin deseos de interactuar con el pueblo que otrora le hizo crecer.
Y no es que el cubano tenga la panacea a los males que padece esta lacerada frontera, es que, simplemente, quería escuchar su corazón. Por eso me sentí extrañado cuando Silvio apareció en primer lugar en el orden del espectáculo. A lo mejor, como la gran mayoría de los presentes, consideraba que sería él quien cerraría la presentación.
Pero no fue así. Pasados los primeros minutos de las 8 de la noche, Rachid López Gómez, Maykel Elizarre y Eugenio Bacaró músicos que integran el Trío Trovarroco, así como la flautista Niurka González y el percusionista Oliver Valdés, que acompañaron a Rodríguez, subieron a escena para realizar una introducción acústica.
Inmediatamente después salió a escena entre ovaciones el originario de en San Antonio de los Baños, Cuba, y sin mediar palabra con los juarenses, comenzó un repaso de sus canciones más populares, ésas que se han convertido en éxito en las peñas y exaltan a la clase media a buscar un mejor mañana, que lo mismo se dirigen al obrero que al pudiente, que lo mismo se cantaron con pasión por el público ante el artista, que no tuvo la delicadeza ni de dedicarles una sonrisa o una palabra de acercamiento.
“Sueño con serpientes", "Unicornio azul", "Te doy una canción", "Santiago de Chile" y "Carta a Violeta Parra", fueron algunos de los temas que Silvio incluyó en su repertorio para el recital de esta noche.
Además de saludar, dentro de las escasas intervenciones que tuvo el cubano al micrófono para dirigirse al auditorio fue previo a la interpretación de "Pequeña serenata diurna", tema dedicado a cinco presos políticos, quienes desde hace años se encuentran presos en los Estados Unidos.
Alguien entre el público tuvo la osadía de pedirle “Ojalá”, tal vez su canción más famosa, situación que molestó al divo, quien en el poco intercambio con su público sólo atinó a cuestionar en tono enfadado "¿Ustedes tienen apuro? Yo tampoco", lo que provocó reacciones encontradas en el auditorio que estibaban entre hurras y silencios incómodos.
Tras un par de temas y una sonrisa que unos cuantos me aseguraron esbozó el cubano para su público, llegó la ansiada canción Ojalá y después de anunciar la retirada, ante la insistencia de sus seguidores, Silvio regresó una vez más al escenario para cumplir la cuota en este tipo de eventos: entregó una canción más y tal y como llegó, desde mi humilde perspectiva, desapareció en silencio y sin magia.
Era el primero de los tres actos programados dentro del concierto Voces de América para Juárez, en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
Sentí una peculiar frialdad que se quedó en el escenario, sensación que percibía mientras observaba a la gran mayoría que desconocía, -algunos más otros menos que yo- el trabajo del cantautor cubano.
Salvo en algunos espacios donde algunos grupos de fans continuaban gritando de manera espaciada su nombre a manera de agradecimiento por su presencia, cuando la estela de Silvio se desvaneció por completo, sonaron los primeros acordes de “El Relámpago”, dando paso a la intervención de la oaxaqueña Lila Downs.
Encendiendo de inmediato la chispa entre el público que se sentía ansioso por entregarse al baile y divertirse, Downs se apoderó del entarimado apenas pasadas las 22:00 horas.
La decepción de algunos de los presentes que buscaban hermanarse con la artista a través del ambiente festivo, ocurrió entre las gradas cuando apenas habían pasado unos minutos y de manera amable, el personal que se encontraba a cargo los invitó a permanecer en sus butacas para no obstruir la visibilidad de quienes permanecían en sus asientos.
En el escenario, Lila Downs daba rienda suelta a sus movimientos con candencia y mientras entregaba sonrisas y su excelente voz, se escuchaba su propuesta que mezcla los sabores mexicanos con el rock, el jazz y el hip hop, para hacer un homenaje a José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas y Oscar Chávez con temas como “Tu recuerdo y yo” mezclada con “Camino de Guanajuato”, “Paloma Negra” y “La llorona”.
Escuchar a Downs es como recorrer el mundo matizándolo con colores mexicanos. Lila y sus músicos traen en sus canciones un pedazo de cada lugar que han visitado y permiten al escucha saborear la emoción de cada encuentro con el extranjero con intensidad.
En este recorrido la nostalgia y la emoción se hacen presentes por medio de su voz, lo que deriva en una entrega total del público que uno acepta un adiós por despedida y le pide que regrese con el clásico grito de ¡otra, otra! Para que les dejé un par de canciones más.
Fue así como entregó "Arenita azul" y "Tacha" y entre aplausos la mujer considerada una de las mejores representantes en la actualidad de la música mexicana, se retiró del escenario, dejando un fuerte "¡Qué viva Ciudad Juárez!", con el que dio por terminada su actuación.
Tocó entonces el turno del salsero Willie Colón quizás uno de los músicos más importantes, pero también, tristemente, de los menos valorados por el público que ha acudido al Festival Internacional Chihuahua.
Acompañado de una decena de músicos del más alto nivel, luciendo un impecable traje blanco con camisa roja, Colón subió al escenario pasadas las 11:30 de la noche.
Ante la falta de experiencia de escuchar un estilo interpretativo de esta naturaleza, parte de los asistentes comenzaron a abandonar el estadio, lo cual provocó sentimientos encontrados en el artista, quien en su primer intercambió con el público, tras saludarlos, les indicó su sentir.
"Sé que para mucha gente esto es algo extraño, no es lo que acostumbran escuchar. Estoy cantando con los ojos cerrados para ver si cuando los abra, está vacío y nos podemos ir”, dijo Colón al concluir su Medley “Contrabando”.
Willie dijo a los juarenses que consideraba un privilegio tocar en esta tierra a donde venían por vez primera, y tras invitar a que no dejaran los asientos de enfrente vacíos porque eso los desanimaba, solicitó a los organizadores que se abrieran las puertas para que la gente de las gradas y de las zonas lejanas pudieran acercarse a la fiesta que tenía preparada.
Con canciones como “El gran varón”, "Asia" e "Idilio", el artista originario del Bronx, Nueva York, aprovechó para interactuar con los juarenses que en plena entrega se dejaron llevar con el ritmo de cada una de sus melodías,.
Una excelente interpretación de “El Cantante”, original de Héctor Lavoe, puso fin a su actuación, pero ante la insistencia de sus seguidores regresó con sus músicos con una inolvidable interpretación de “Gitana”.
En ese momento, el cielo de la frontera se iluminó por más de 10 minutos con los juegos pirotécnicos que dieron por concluido el concierto “Voces de América para Juárez”.

martes, noviembre 10, 2009

Back to the madness town


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Me han preguntado en varias ocasiones por qué deje de escribir repentinamente en el blog. La verdad, más que dejar de escribir, tomé una apuesta un poco más tradicional, volver a los apuntes de libreta, dejarlos reposar, sentir el silencio que deja la pluma al evadir el contacto con la hoja, a degustar la tarde, a medir el silencio de mis propios miedos a escaparme del espejo, del vaso y del vacío.
Menciono el miedo y si lo pienso bien, también pudo ser un factor para apartarme, pero no justamente el miedo a la violencia provocada por la ira y la codicia del hombre, ni mucho menos a la letra, a la denuncia al compromiso social. Mi temor surgió en la vergüenza que me ha provocado encontrarme ver cómo la palabra puede ser usada para destruir a la ciudad que algunos dicen amar.
Nadie le dijo al escritor que las reglas del juego serían claras o limpias, pero en la dimensión que vive un habitante de este terruño, en el más allá que la simple realidad plantea, está el compromiso y el amor por la reconstrucción del sitio que nos ve crecer o nos ha levantado del delirio.
Donde los vivos creen vivir se gestan especulaciones, se erigen ídolos con pies de barro, se levantan mitos y se generan descontentos y todos ellos son tomados como realidades, verdades a medias que laceran que germinan el odio y el desconcierto. Esos no aman la ciudad, sólo la explotan y la prostituyen.
A veces siento que mi silencio me permite crear nuevas posibilidades, más que de escape, de reencuentro con y para mi gente, mis conciudadanos del caos, mis hermanos malditos que en el infierno mediático han sabido subsistir y elevar su espíritu.
Creo en mi ciudad, esta es mi ciudad, por eso regreso a la república de letras, a casa.
bless
Placa que se localiza a la entrada de la Revista Rancho Las Voces

martes, septiembre 08, 2009

Palabras de arena para derrocar a ídolos con pies de barro


Un blog interesante, made in Juaritos, tres chicas profesionistas,comprometidas con la ciudad, talentos locales, luchonas del verdadero quehacer cultural, le buscan para abrir espacios pa´la raza, le ponen machín al jale, no se rajan, se alian, se acoplan, las quiero conocer, porque ejemplos de ganas como este nos hacen falta para rescatar el cantón en que vivimos, chingón, pa´ que les digo más... piquele aquí

lunes, septiembre 07, 2009

War clones o de los sabios del toreo



Su mirada ha cambiado, también su postura de viaje. Pendientes de la hostilidad, oblicuos a la conversación de las calles, así transitan, instantáneos, atentos al último parpadeo del que les observa en la esquina de una calle o desde el vehículo de al lado.

Con la mirada perdida por el acontecer violento, hay quienes viajan sigilosos para evitar los vínculos que obligan al dolor y permanecen atentos al disparo, al grito, al alarido, al silencio mismo de una ciudad entristecida por el innecesario derramamiento de sangre.

Porque a ciertas horas del día se puede percibir por la ciudad a futuros fantasmas transportarse inciertos junto a su delirio y los más desprotegidos han decidido a través de la imitación evitar ser las nuevas victimas o como se dice en el gabacho, casualties of war.

Son los pasajeros obreros, los de oficios, que al término de su jornada, viajan en las cajas de carga de las camionetas.
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Algo se nos va quedando de la presencia militar, con la postura que asumen, los obreros intentan confundir al automovilista que les observa extrañado, evitan desaparecer, se protegen con la parodia del guerrero y aunque ellos saben del riesgo, adoptan la nueva costumbre como única esperanza de librar el trayecto a casa.

Los veo partir como eternos vigías, estatuas que pretenden cobrar vida y no tienen escape de un espacio de apenas unos metros. La ciudad, como le conocíamos, ha cambiado y es aquí que el tiempo para ellos es un puente para llegar a ninguna parte. Sólo pueden ver a través de la locura. Donde quiera que vayan o lo que hagan pierde el valor de increíble y se ha convertido en parte de su rutina.

Su única esperanza es llegar con bien al trabajo, al domicilio donde la esposa e hijos esperan, no hay rifles ni equipos blindados que los protejan del odio de otros, sólo su trabajo y la actitud de fortalecerse.

Es un parpadeo más. Quizá una lágrima. De nuevo el silencio y un cambio de color en el semáforo y hay una guerra inmerecida en la ciudad y duele tanto que anochece, sombras nada más es lo que queda en la calle. Y el asfalto arde.

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martes, julio 28, 2009

Doctor Radio


Un proyecto de mi compa Luis Terrazas que empieza a agarrar vuelo, con la ventaja de ser libre y multigénero, así que no duden que de rato oigan por ahí al Zerk tirando verbo al lado de Sunny, Rulaxo y demás especies...

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Doctor Radio

lunes, julio 27, 2009

Bar Don Félix


cigarro
Con el ojo inanimado de la tarde que cae, la vaga sombra que forma mi mano se desprede del humo.En este lugar olor a estaño, mi saliva se oxigena con la transpiración que emerge del vaso, donde hay nubes deformándose con los restos del sabor del otoño.
Y aunque el calor de hoy día puede resultar monónoto, en este lerdo movimiento del cambio que me otorga el mesero y el contexto que me atañe, descubro a un cófrade que
canta en la rocola su derrota, mientras Chayito Valdés le lanza un reto por la parsimonia gobierna en los actos amatorios de los hombres.
Volviendo al punto de inicio, acobardado pero orgulloso, el hombre que derrama sobre su pelvis la cerveza y quiere salir por una vez de este cuarto, donde mi última bocanada mengua cualquier posibilidad de escape.
Ante el arribo de la luz de neón, me invita una cerveza para no llorar sin compañía, es entonces que decido salir del bar, no sin antes dejar el espejo roto.

De Bares y Andares

martes, junio 16, 2009

Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor, como si no hubiera ocurrido...


Ya pasaron cuatro años, o no sé si han sido tres, los días pasan y como si la mente estuviera bloqueada, el tiempo dejó de tener sentido, está resentido.
No es hoy el día de tu aniversario luctuoso, ni hay nada que celebrar, la noche aún no ha caído y no tengo motivos para estar triste, pero lo estoy.
Te cuento que desde que te fuiste he subido casi 20 kilos y no hay poema que escriba que logré emocionarme. A cambio, veo crecer a veces a tus nietos, la pequeña tiene tu rostro y lleva tu alegría en la sonrisa, la adorarías si la vieras, aunque tal vez la ves desde donde estás.
A veces sueño que puedo saltar muy alto, otras el insomnio me ataca y cuando logró adentrarme en el descanso siento que me ahogo y me despierto de manera precipitada. Hace tiempo que ya no sueño con el demonio, es una mejora, los rezos y la fe que me enseñaste sirvieron y eso es bueno.
Dicen mis amigos que soy sexy y barrigón, que aún tengo algo de virtud en las letras, pero todavía arrastro ese lado malvado que no me deja ser y hacer feliz a los míos.
Por eso quiero construir una choza en Saigón, sacarme la lotería y partir a Praga o Buenos Aires, alcanzarme en lo desconocido, desaparecer entre los vivos.
No creas que todo está perdido, trato de sacar lo mejor de cada día y la mayor de las veces lo consigo, siempre hay una buena razón esperando en casa para lograrlo.
Los libros que prometí escribir están en proceso, aún salgo por las tardes y apuesto algunas monedas en las máquinas estafadoras, todavía tarareo tus canciones inventadas y me encanta observar la foto del último vals que bailamos.
Voy a salir a caminar, a reconocer las calles otra vez, te lo prometo.

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