miércoles, enero 12, 2011

A mi amiga, texto escrito en aquellos años en los que compartimos amaneceres plenos de lectura y bohemia... en el Juárez que ella amaba.

SUSANA LA NOCHE


De este dolor que no es mío
puedo compartir un par de lágrimas
escribo de aquellas tuyas que me dejaron escuchar
cuando llamaste mayo el nombre de esta angustia

Susana, Susana y el aire versos largos no renacen
delirante evasión de las mañanas
calle o avenida solo caí de mis pasos
a este tu dolor inmerecido
arranqué así las pestañas del otoño
augurios jamás de esta canción encontraron
destino improvisado o pretexto
para llamarle a tus ojos noche.

Amiga de todos los que hoy no están
Susana, Susana y el aire
partiéndote siempre el corazón
qué te pueden decir estas palabras
que no hayan recorrido tus andares.

Sangre es el amor Susana, la ciudad,
sangre como el odio que se lleva entre las piernas
ventana que da paso y cede entre rendijas
ojo dé de Dios está visión
al ciego camino perpetuo e interminable
que a media luz fue tu abandono.

Deja la ciudad atrás Susana, déjala
que el mundo viva su guerra
que los niños de la calle sigan matando su muerte
date cuenta espíritu mío amado que esta luz es despedida
siempre bella en las entrañas de la tarde
unas palabras para no acordarse bastan
que uno siempre recuerda lo que creemos es olvido.

Alguna vez dejamos atrás el anochecer Susana
me entregaste el aire, magia y desencuentros
la ciudad Susana, es la ciudad,
la que nos marcó por siempre
estos indicios de nostalgia.

viernes, diciembre 31, 2010

Yo no tengo deseos ni malos, ni buenos...



Hablando vía telefónica con Sunny durante la Nochebuena, me preguntaba cómo estaba pasando la velada y qué tal me sentía y le definí que durante la víspera, después de haber incurrido laboralmente durante los últimos tres años en la función pública, al ocupar un puesto dentro del gobierno local y evaluando que terminé desempleado y casi sin amigos, le dije sin falso orgullo: “Como quien vuelve de la guerra”, lo peor es que no vengo, es que me voy...

Y le recité unas cuantas estrofas, lo recuerdo, iban así, las apunté:

La hora del tiempo que llevamos perdido
el reacomodo de los cuerpos al vacío de nuestra
ausencia
esquina por donde pasa el silencio en una guitarra al
hombro
en las manos de una mujer
donde no hay flores que venden la palabra,
sus caricias.
Antes está el ojo, ¿recuerdas? ¿sabes?

Cerveza se versa con amor a lo prohibido
La vida es un tacto, entraña de la espuma
área solitaria al caer de la tarde.

Fue así como ella prefirió abandonarme
fue así, la libertad, la justicia, el amor,
pero hay puertas que no quieren cerrarse
hay luces que permanecen siempre encendidas

como hijos dela noche,
ideas que no quiero que se pierdan con el sueño
porque sé que alguna vez, te acordarás de Juárez... mi ciudad.

Pero luego, escucho la algarabía, trato de volverme bueno, o malo o algo y quiero, quiero que la ciudad, no vuelva a ser lo que fue, sino que tenga identidad, no tengo buenos propósitos, como ustedes, perdonenme...


La evolución de nuestra calma se reconoce propiamente en el apartado de nuestras lágrimas, en el recóndito estado de nuestra indiferencia ante el dolor. Por eso merecemos vivir mejor, porque hemos sido los peores de nuestra generación, ya el hombre no mata por religión, ni por la idea exacta de su política, sino por exterminio, por diversión.

Parece que le debemos más a la suerte mala que al destino, que necesitamos más el azar que la bendición de nuestras casas para salir, para encontrar el camino de regreso, cuál, dónde, cómo, por qué, quién, son preguntas que se quedaron huérfanas, pero no de respuestas, sino de cuestionarte.

Lo mejor se ha convertido en la pérdida, en la reseña de lo que olvidamos, en el error, no tenemos cansancio, nos levantamos médicamente, con la equivocación de un acierto de otros, no hay razonamiento, quiero decir, perdimos la facultad de amar el amanecer.

Hay un látigo en la mente dándome la pauta para continuar, hay un silencio que me permite decir que no tengo nada que decir y sin embargo, entiendo que no se puede de manera tácita entender lo comprensible, porque vuelo dentro de la noche para saber que el día deberá llegar dentro de mí antes que el sol aparezca.

Vivo, dentro de esta muerte que se sigue fraguando, después de este grito impotente, de esta risa de otro, de esta piedad de los asesinos, de estos políticos condenados a vivir con la conciencia hecha mierda, de mi, de ti, propiamente de mi que no he sabido aún a aprender de mi talento y reprenderme y recriminarme y maldecirme, dentro de mi plegaria por el cambio.

Dentro de todo, te quiero pedir perdón Juárez, lo que tiene movimiento, está vivo, ¿si movemos una piedra tiene vida? ¿las olas del mar, el mar mismo subsiste por sí mismo o a través del viento? ¿el viento cómo lo hace? ¿Qué es vivir sino es sentirse vivo?

Te quiero pedir perdón por nuestros jóvenes, por las madres que se callaron, por las madres que asesinaron, quiero pedirte una tregua, saber que existirás, madre Juárez, eres la razón de mi existencia.

Películas 2000-2010



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Continuando con la iniciativa de Igmar Prieto, me veo estimulado a realizar mi lista de las 10 mejores películas que a mi parecer vi en la década que hoy concluimos, pero antes de continuar hago dos precisiones. La primera tiene que ver con que las películas que yo vi, no necesariamente son las que otrora se consideraron las mejores y ganadoras de premios, algunas lo consiguieron, otras simplemente fueron éxitos medianos o de taquilla.
Este listado, que me viene a la mente y reconstruyo de inmediato en el texto, puede tener demasiadas omisiones en lo que respecta a los que fueron considerados los grandes filmes pero no entraré en esa polémica, como punto de referencia para escoger las películas, primero, fue que vinieran a mi mente y segundo, que su historia, efectos o personajes me hubieran marcado de manera significativa durante la presente década.
A diferencia de Igmar, que decidió sacar de su lista el Señor de los Anillos, yo no sólo lo incluí, sino que agregué un par de historias más que también tienen segundas y terceras partes. Ésta es mi justificación: A diferencia de historias como Rambo, donde la secuela tiene solamente un mero fin mercantil, en estos casos en particular : (El Señor… y Kill Bill, para ser especifico), cuentan con una historia que por su extensión tuvo que ser recortada para su formato en cine, entonces no se trata más que de la misma historia y se evalúa en su conjunto, bueno, espero haberme explicado.

La otra precisión/duda tenía que ver con sí la década está mal medida (2000-2010) ah pero eso a quién le importa, el año que entra volvemos hacer otra lista y asunto arreglado.

Y ya, las mentadas y alegatos sobre movies vienen después, ahí les va la lista:

El Señor de los Anillos (Peter Jackson, 2001-2003)
El protegido, M. Night Shyamalan, 2000
Bowling for Columbine (Michael Moore 2002)
Oldboy (Chan-wook Park 2003)
Kill Bill (Quentin Tarantino 2003-2004)
Crash (Paul Haggis 2004)
Batman Begins (Christopher Nolan 2005)
Little Miss Sunshine (Jonathan Dayton, 2006)
IP Man (Wilson Yip 2008)
District 9 (Neill Blomkamp 2009)

domingo, diciembre 12, 2010

Sin Caralibro hasta que le echen talacha…


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Debería de estar contento, sentirme liberado, por fin sin el grillete tecnológico para escapar a otras posibilidades de entretenimiento, de vida en el más acá, donde la gente convive, donde los niños corren, las ancianas escrutan al marchante y los ancianos filosofan caducamente sobre las historias de la revolución y la repulsión que sienten sobre el gobierno en turno.
Debería ocuparme por ejemplo, de poner en orden el área donde me encuentro en este momento, levantar los libros, ordenarlos como siempre he querido, por genero, tamaño, color grosor, y abecedario, colgar los cuadros de pinturas y fotos que me han regalado para colocar en este, si no bendito, siempre bien amado espacio de trabajo, pero no.
Insisto debería tal vez, aprovechar este momento de furia de los creadores del Facebook, que decidieron que mi cuenta saliera sorteada entre las 500 millones que tienen de usuarios para darle mantenimiento y ya, así de la nada renunciar al mundo virtual, a esa comunidad donde he encontrado más amigos que en el mundo real.
Debería desaparecer, ser invisible, levitar, atravesar el tiempo, como lo hice hace justo hace un par de días cuando una fuerte infección en la garganta me tumbó por más de 30 horas en la cama, con más de 39 grados de temperatura, partir al cosmos a través de un viaje interno, caos puro, el finito del universo al alcance del parpadeo y el sudor que enjuga las sábanas y el sueño.
Desconectarse un poco de las dos realidades que hoy nos gobiernan la virtual y la mundana, en la misma semana, me ha provocado grandes cambios, vértigo, incluso he perdido peso, aunque sigo siendo obeso, pero eso no importa, es parte de la joya encantada que tenemos todos en el ego, sólo quiero retomar el tema, antes de que me pierda en esta pérdida del ansia.
Al padecer la fiebre, perdí el contacto con el mundo real, en ese lapso, me encontré amigas que ya se habían casado, otras que daban la noticia de su primer embarazo y otras más que enfrentan ahora valientemente una lucha contra una enfermedad que si bien no incurable, es desgastante.
Recuerdo entre los sueños haber hablado con alguien, haber escrito varias veces en la máquina, no sé si cartas o mensajes instantáneos, recuerdo haber olvidado lo anterior y repetirlo varias veces, recuerdo que caí nuevamente dormido.
Despierto este día y trato de ponerme en contacto, actualizarme, ver más allá de lo que ocurrió en mi ausencia, ahora con claridad y responder con la mejor de las intenciones cada uno de los mensajes recibidos, pero me encuentro con el bloqueo de algunas cuentas, tengo la duda de que si fue el sistema o si yo en mi delirio cambié las claves y ahora no recuerdo los nuevos passwords…
Al escribir esto, no puedo negar que existe un poco de tristeza por no poder regresar al servidor social, porque no en vano uno se va haciendo de amistades y cariños y fortaleciéndolos en ese medio, tal vez sólo se venció una visa y debo renovarla, tal vez debo entrar como indocumentado, pero lo que es seguro, es que este mundo es más seguro que el del más acá, donde los humanos continúan matándose por nada, donde la vida no sigue, donde el amor no fluye como debería ser.
Justo en este momento acaban de abrirme la puerta, ahí les voy de nuevo al barrio virtual.

lunes, noviembre 29, 2010

¿Dónde están las sirenas de mi mar?



Las olas no hacen eco ya dentro de la ciudad, no hay árboles ni los labios que como noche en perpetua búsqueda de sol, intenten desdoblarse en ese recordar el lado roto, donde irrumpe la palabra.
Esa variedad de saberse calle, insistir y luego, abriendo los ojos en el resplandor, ocurrir como un eco, como un rechinar de llanta y morir siempre vivo, ese algo, algo de eso que siempre ocurre: Ser famoso, ser venturoso, perderse, desaparecer, ese algo que se es y de ser convive con esa mentira que a la que te obligan a caer y levantarte, al día a día en la portada de algún periódico o noticiero.
Lo que me preocupa de esta noche es no saber quien de mis amigos se convirtió en un asesino de su propia esperanza, cuántos de ellos han fallecido ya de insomnio o habrán de morir por error o a consecuencia de la droga que consideran su aliciente.
La mano que se extiende hipócrita por el grito insolente del triunfo, de la risa que da el dinero en la cartera, del beso venenoso de la noche misma, hecha destino al azar, bebida, fragancia, letra, espera, deriva.
La ciudad se ha corrompido desde las horas más próximas al cierre de las emociones, en sus calles arde el invierno, tengo en las manos el dolor de haber vivido en su terror, de sentir el miedo de ver el luto permanente en las avenidas, el rasgo indiferente de la soledad del ciego.

martes, octubre 12, 2010

A través de Facebook busca ayuda para construir escuela


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“Los árboles se conocen por sus frutos” me dice Javier Meléndez Cardona, presidente ejidal de El Ojo de la Casa, mientras tomamos un café esta mañana, en un conocido restaurante localizado en una de las principales avenidas de la ciudad.
El Ojo de la Casa, es un espacio donde se encuentra una vieja hacienda de tiempos revolucionarios en la que desde hace 18 meses ha trabajado en su remodelación y de la que ahora busca sea una opción turística y espacio cultural al sur de Ciudad Juárez.
Sin embargo, su presencia en el restaurante no es para comentar de los logros que han obtenido con creces en el ejido que tiene a su encargo, sino para ahondar en detalles en su peculiar iniciativa para conseguir a través de la red social Facebook, fondos para la construcción de aulas escolares en el jardín de niños de Samalayuca, cabecera municipal del ejido que preside.
Una noche antes, el lunes, me encontré entre mis contactos el mensaje que acababa de dejar en su muro, el cual llamó mi atención: “Necesito conseguir 800 blockes de concreto para construirle la primera aula al Jardín de Niños de Samalayuca” (sic).
De inmediato el llamado comenzó a tener eco en los distintos usuarios de la red social más usada hoy en día –se estima que tiene más de 500 millones en el mundo – y al encontrarlo en línea le pedí vernos al día siguiente para conversar sobre el particular.
Samalayuca es un poblado con aproximadamente 2 mil habitantes, localizada a 52 kilómetros al sur de Ciudad Juárez y en medio de la zona desértica conocida como los Médanos de Samalayuca.
Ahí los principales motores económicos son el cultivo de hortaliza y el trabajo en la cementera y la termoeléctrica que le circundan y en casos extremos, trabajar en Ciudad Juárez o emigrar a los Estados Unidos para enviar dinero para la manutención de las familias que ahí habital.
En el pueblo, sólo hay establecidos un jardín de niños, una escuela primaria y un espacio para telesecundaria y preparatoria abierta.
Javier señala que tomó esta determinación de pedir la ayuda global al ver la necesidad de un espacio digno para al menos medio centenar de niños que requieren los estudios preescolares, situación que ha obligado a las mismas madres de familia a reunirse en sus domicilios a impartir las clases.
“Es está necesidad de las más apremiantes, nuestras escuelas en Samalayuca no cuentan con domos como en Juárez para que los niños puedan practicar sus actividades deportivas y culturales, pero acá también se tienen climas más extremos en la región durante todo el año, es casi imposible para ellos estar a la intemperie”, indica.
“El pueblo en sí tiene muchas carencias, hace falta embellecer las calles, crear un comedor infantil, construir un gimnasio que sirva también para eventos comunitarios, necesitamos programas de salud y apoyo para nuestros adultos mayores”, agrega.
A Meléndez Cardona aún le resta un año y medio como presidente ejidal, sin embargo, revela que su intención en un futuro próximo es contender como presidente seccional de Samalayuca, donde asevera, la gestión hacia su tierra pudiera darse de manera más fuerte con las autoridades municipales.
“Pero eso habrá que verse hasta noviembre, ahorita lo importante es trabajar más allá del discurso, con acciones que reditúen en el beneficio de los habitantes del pueblo, acercando recursos gracias a la tecnología y la solidaridad que puedan darnos los usuarios de internet”, sentencia.
Y es que además de los bloques de concreto, también se solicitará a la población global el apoyo para acercar cemento, grava, varilla y arena, necesarios para la construcción. “De la mano de obra nos ocupamos los hombres y mujeres del pueblo”, asegura.
Mientras terminó de escribir este texto, me asomo al perfil de Facebook de Javier y encuentro una respuesta alentadora: “Ya sólo nos falta conseguir como 400 blockes de concreto de 15" para construirle su primera aula al Jardín de Niños "CONAFE" de Samalayuca”(sic).
Al igual que este soñador del desierto, que piensa en que en un día no muy lejano Samalayuca se convierta en un oasis donde las familias de la región puedan convivir de manera sana, lanzó esta botella al mar, esperando que llegue a las manos de algunos de los por lo menos 500 millones de habitantes de esta tierra virtual.

Para contactar a Javier Meléndez Cardona escriba a:

ojodelacasa@yahoo.com.mx

domingo, septiembre 19, 2010

Apuntes herejes de un espectador perdido entre las Voces de América para Juárez


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Nunca había escuchado en vivo a Silvio Rodríguez, para mi mala fortuna, preferiría jamás haberlo hecho: El ídolo derrocó al mito, ése que me contaban desde semanas atrás cuando se enteraron mis amigos que vendría; ése que fortalecieron mis ex novias y esposas, con el que imploraban en cada frase una mejor consecuencia del ser a través de sus actos.
Ése, el extraño fraterno que innegablemente algo había dejado en mí en alguna que otra frase que llegó a provocar un estruendo en mi corazón. Ese Silvio para mí nunca llegó a Juárez.
Una ciudad como ésta, ávida de respuestas, de motivación, de solidaridad, llenó el estadio olímpico Benito Juárez a tres cuartos de su capacidad para presenciar el concierto Voces de América para Juárez, y pensé, rídiculamente romántico que tal vez, el cantautor les entregaría algo de esperanza, de palabras de aliento, de orgullo, de sus raíces, en lo que fue uno de los eventos principales del Sexto Festival Internacional Chihuahua.
Sin embargo, en la presentación de Rodríguez, el primero de los tres actos programados dentro del recital -en el que también participaron Lila Downs y Willie Colón- como espectador sólo encontré canciones, bellas canciones solas, letras magistrales perdidas entre los buenos acordes, para quien esto escribe sólo fue un disco viejo que volvía a ser tocado por un intérprete sin magia, sin deseos de interactuar con el pueblo que otrora le hizo crecer.
Y no es que el cubano tenga la panacea a los males que padece esta lacerada frontera, es que, simplemente, quería escuchar su corazón. Por eso me sentí extrañado cuando Silvio apareció en primer lugar en el orden del espectáculo. A lo mejor, como la gran mayoría de los presentes, consideraba que sería él quien cerraría la presentación.
Pero no fue así. Pasados los primeros minutos de las 8 de la noche, Rachid López Gómez, Maykel Elizarre y Eugenio Bacaró músicos que integran el Trío Trovarroco, así como la flautista Niurka González y el percusionista Oliver Valdés, que acompañaron a Rodríguez, subieron a escena para realizar una introducción acústica.
Inmediatamente después salió a escena entre ovaciones el originario de en San Antonio de los Baños, Cuba, y sin mediar palabra con los juarenses, comenzó un repaso de sus canciones más populares, ésas que se han convertido en éxito en las peñas y exaltan a la clase media a buscar un mejor mañana, que lo mismo se dirigen al obrero que al pudiente, que lo mismo se cantaron con pasión por el público ante el artista, que no tuvo la delicadeza ni de dedicarles una sonrisa o una palabra de acercamiento.
“Sueño con serpientes", "Unicornio azul", "Te doy una canción", "Santiago de Chile" y "Carta a Violeta Parra", fueron algunos de los temas que Silvio incluyó en su repertorio para el recital de esta noche.
Además de saludar, dentro de las escasas intervenciones que tuvo el cubano al micrófono para dirigirse al auditorio fue previo a la interpretación de "Pequeña serenata diurna", tema dedicado a cinco presos políticos, quienes desde hace años se encuentran presos en los Estados Unidos.
Alguien entre el público tuvo la osadía de pedirle “Ojalá”, tal vez su canción más famosa, situación que molestó al divo, quien en el poco intercambio con su público sólo atinó a cuestionar en tono enfadado "¿Ustedes tienen apuro? Yo tampoco", lo que provocó reacciones encontradas en el auditorio que estibaban entre hurras y silencios incómodos.
Tras un par de temas y una sonrisa que unos cuantos me aseguraron esbozó el cubano para su público, llegó la ansiada canción Ojalá y después de anunciar la retirada, ante la insistencia de sus seguidores, Silvio regresó una vez más al escenario para cumplir la cuota en este tipo de eventos: entregó una canción más y tal y como llegó, desde mi humilde perspectiva, desapareció en silencio y sin magia.
Era el primero de los tres actos programados dentro del concierto Voces de América para Juárez, en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
Sentí una peculiar frialdad que se quedó en el escenario, sensación que percibía mientras observaba a la gran mayoría que desconocía, -algunos más otros menos que yo- el trabajo del cantautor cubano.
Salvo en algunos espacios donde algunos grupos de fans continuaban gritando de manera espaciada su nombre a manera de agradecimiento por su presencia, cuando la estela de Silvio se desvaneció por completo, sonaron los primeros acordes de “El Relámpago”, dando paso a la intervención de la oaxaqueña Lila Downs.
Encendiendo de inmediato la chispa entre el público que se sentía ansioso por entregarse al baile y divertirse, Downs se apoderó del entarimado apenas pasadas las 22:00 horas.
La decepción de algunos de los presentes que buscaban hermanarse con la artista a través del ambiente festivo, ocurrió entre las gradas cuando apenas habían pasado unos minutos y de manera amable, el personal que se encontraba a cargo los invitó a permanecer en sus butacas para no obstruir la visibilidad de quienes permanecían en sus asientos.
En el escenario, Lila Downs daba rienda suelta a sus movimientos con candencia y mientras entregaba sonrisas y su excelente voz, se escuchaba su propuesta que mezcla los sabores mexicanos con el rock, el jazz y el hip hop, para hacer un homenaje a José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas y Oscar Chávez con temas como “Tu recuerdo y yo” mezclada con “Camino de Guanajuato”, “Paloma Negra” y “La llorona”.
Escuchar a Downs es como recorrer el mundo matizándolo con colores mexicanos. Lila y sus músicos traen en sus canciones un pedazo de cada lugar que han visitado y permiten al escucha saborear la emoción de cada encuentro con el extranjero con intensidad.
En este recorrido la nostalgia y la emoción se hacen presentes por medio de su voz, lo que deriva en una entrega total del público que uno acepta un adiós por despedida y le pide que regrese con el clásico grito de ¡otra, otra! Para que les dejé un par de canciones más.
Fue así como entregó "Arenita azul" y "Tacha" y entre aplausos la mujer considerada una de las mejores representantes en la actualidad de la música mexicana, se retiró del escenario, dejando un fuerte "¡Qué viva Ciudad Juárez!", con el que dio por terminada su actuación.
Tocó entonces el turno del salsero Willie Colón quizás uno de los músicos más importantes, pero también, tristemente, de los menos valorados por el público que ha acudido al Festival Internacional Chihuahua.
Acompañado de una decena de músicos del más alto nivel, luciendo un impecable traje blanco con camisa roja, Colón subió al escenario pasadas las 11:30 de la noche.
Ante la falta de experiencia de escuchar un estilo interpretativo de esta naturaleza, parte de los asistentes comenzaron a abandonar el estadio, lo cual provocó sentimientos encontrados en el artista, quien en su primer intercambió con el público, tras saludarlos, les indicó su sentir.
"Sé que para mucha gente esto es algo extraño, no es lo que acostumbran escuchar. Estoy cantando con los ojos cerrados para ver si cuando los abra, está vacío y nos podemos ir”, dijo Colón al concluir su Medley “Contrabando”.
Willie dijo a los juarenses que consideraba un privilegio tocar en esta tierra a donde venían por vez primera, y tras invitar a que no dejaran los asientos de enfrente vacíos porque eso los desanimaba, solicitó a los organizadores que se abrieran las puertas para que la gente de las gradas y de las zonas lejanas pudieran acercarse a la fiesta que tenía preparada.
Con canciones como “El gran varón”, "Asia" e "Idilio", el artista originario del Bronx, Nueva York, aprovechó para interactuar con los juarenses que en plena entrega se dejaron llevar con el ritmo de cada una de sus melodías,.
Una excelente interpretación de “El Cantante”, original de Héctor Lavoe, puso fin a su actuación, pero ante la insistencia de sus seguidores regresó con sus músicos con una inolvidable interpretación de “Gitana”.
En ese momento, el cielo de la frontera se iluminó por más de 10 minutos con los juegos pirotécnicos que dieron por concluido el concierto “Voces de América para Juárez”.

martes, noviembre 10, 2009

Back to the madness town


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Me han preguntado en varias ocasiones por qué deje de escribir repentinamente en el blog. La verdad, más que dejar de escribir, tomé una apuesta un poco más tradicional, volver a los apuntes de libreta, dejarlos reposar, sentir el silencio que deja la pluma al evadir el contacto con la hoja, a degustar la tarde, a medir el silencio de mis propios miedos a escaparme del espejo, del vaso y del vacío.
Menciono el miedo y si lo pienso bien, también pudo ser un factor para apartarme, pero no justamente el miedo a la violencia provocada por la ira y la codicia del hombre, ni mucho menos a la letra, a la denuncia al compromiso social. Mi temor surgió en la vergüenza que me ha provocado encontrarme ver cómo la palabra puede ser usada para destruir a la ciudad que algunos dicen amar.
Nadie le dijo al escritor que las reglas del juego serían claras o limpias, pero en la dimensión que vive un habitante de este terruño, en el más allá que la simple realidad plantea, está el compromiso y el amor por la reconstrucción del sitio que nos ve crecer o nos ha levantado del delirio.
Donde los vivos creen vivir se gestan especulaciones, se erigen ídolos con pies de barro, se levantan mitos y se generan descontentos y todos ellos son tomados como realidades, verdades a medias que laceran que germinan el odio y el desconcierto. Esos no aman la ciudad, sólo la explotan y la prostituyen.
A veces siento que mi silencio me permite crear nuevas posibilidades, más que de escape, de reencuentro con y para mi gente, mis conciudadanos del caos, mis hermanos malditos que en el infierno mediático han sabido subsistir y elevar su espíritu.
Creo en mi ciudad, esta es mi ciudad, por eso regreso a la república de letras, a casa.
bless
Placa que se localiza a la entrada de la Revista Rancho Las Voces

martes, septiembre 08, 2009

Palabras de arena para derrocar a ídolos con pies de barro


Un blog interesante, made in Juaritos, tres chicas profesionistas,comprometidas con la ciudad, talentos locales, luchonas del verdadero quehacer cultural, le buscan para abrir espacios pa´la raza, le ponen machín al jale, no se rajan, se alian, se acoplan, las quiero conocer, porque ejemplos de ganas como este nos hacen falta para rescatar el cantón en que vivimos, chingón, pa´ que les digo más... piquele aquí

lunes, septiembre 07, 2009

War clones o de los sabios del toreo



Su mirada ha cambiado, también su postura de viaje. Pendientes de la hostilidad, oblicuos a la conversación de las calles, así transitan, instantáneos, atentos al último parpadeo del que les observa en la esquina de una calle o desde el vehículo de al lado.

Con la mirada perdida por el acontecer violento, hay quienes viajan sigilosos para evitar los vínculos que obligan al dolor y permanecen atentos al disparo, al grito, al alarido, al silencio mismo de una ciudad entristecida por el innecesario derramamiento de sangre.

Porque a ciertas horas del día se puede percibir por la ciudad a futuros fantasmas transportarse inciertos junto a su delirio y los más desprotegidos han decidido a través de la imitación evitar ser las nuevas victimas o como se dice en el gabacho, casualties of war.

Son los pasajeros obreros, los de oficios, que al término de su jornada, viajan en las cajas de carga de las camionetas.
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Algo se nos va quedando de la presencia militar, con la postura que asumen, los obreros intentan confundir al automovilista que les observa extrañado, evitan desaparecer, se protegen con la parodia del guerrero y aunque ellos saben del riesgo, adoptan la nueva costumbre como única esperanza de librar el trayecto a casa.

Los veo partir como eternos vigías, estatuas que pretenden cobrar vida y no tienen escape de un espacio de apenas unos metros. La ciudad, como le conocíamos, ha cambiado y es aquí que el tiempo para ellos es un puente para llegar a ninguna parte. Sólo pueden ver a través de la locura. Donde quiera que vayan o lo que hagan pierde el valor de increíble y se ha convertido en parte de su rutina.

Su única esperanza es llegar con bien al trabajo, al domicilio donde la esposa e hijos esperan, no hay rifles ni equipos blindados que los protejan del odio de otros, sólo su trabajo y la actitud de fortalecerse.

Es un parpadeo más. Quizá una lágrima. De nuevo el silencio y un cambio de color en el semáforo y hay una guerra inmerecida en la ciudad y duele tanto que anochece, sombras nada más es lo que queda en la calle. Y el asfalto arde.

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martes, julio 28, 2009

Doctor Radio


Un proyecto de mi compa Luis Terrazas que empieza a agarrar vuelo, con la ventaja de ser libre y multigénero, así que no duden que de rato oigan por ahí al Zerk tirando verbo al lado de Sunny, Rulaxo y demás especies...

Visiten:


Doctor Radio

lunes, julio 27, 2009

Bar Don Félix


cigarro
Con el ojo inanimado de la tarde que cae, la vaga sombra que forma mi mano se desprede del humo.En este lugar olor a estaño, mi saliva se oxigena con la transpiración que emerge del vaso, donde hay nubes deformándose con los restos del sabor del otoño.
Y aunque el calor de hoy día puede resultar monónoto, en este lerdo movimiento del cambio que me otorga el mesero y el contexto que me atañe, descubro a un cófrade que
canta en la rocola su derrota, mientras Chayito Valdés le lanza un reto por la parsimonia gobierna en los actos amatorios de los hombres.
Volviendo al punto de inicio, acobardado pero orgulloso, el hombre que derrama sobre su pelvis la cerveza y quiere salir por una vez de este cuarto, donde mi última bocanada mengua cualquier posibilidad de escape.
Ante el arribo de la luz de neón, me invita una cerveza para no llorar sin compañía, es entonces que decido salir del bar, no sin antes dejar el espejo roto.

De Bares y Andares

martes, junio 16, 2009

Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor, como si no hubiera ocurrido...


Ya pasaron cuatro años, o no sé si han sido tres, los días pasan y como si la mente estuviera bloqueada, el tiempo dejó de tener sentido, está resentido.
No es hoy el día de tu aniversario luctuoso, ni hay nada que celebrar, la noche aún no ha caído y no tengo motivos para estar triste, pero lo estoy.
Te cuento que desde que te fuiste he subido casi 20 kilos y no hay poema que escriba que logré emocionarme. A cambio, veo crecer a veces a tus nietos, la pequeña tiene tu rostro y lleva tu alegría en la sonrisa, la adorarías si la vieras, aunque tal vez la ves desde donde estás.
A veces sueño que puedo saltar muy alto, otras el insomnio me ataca y cuando logró adentrarme en el descanso siento que me ahogo y me despierto de manera precipitada. Hace tiempo que ya no sueño con el demonio, es una mejora, los rezos y la fe que me enseñaste sirvieron y eso es bueno.
Dicen mis amigos que soy sexy y barrigón, que aún tengo algo de virtud en las letras, pero todavía arrastro ese lado malvado que no me deja ser y hacer feliz a los míos.
Por eso quiero construir una choza en Saigón, sacarme la lotería y partir a Praga o Buenos Aires, alcanzarme en lo desconocido, desaparecer entre los vivos.
No creas que todo está perdido, trato de sacar lo mejor de cada día y la mayor de las veces lo consigo, siempre hay una buena razón esperando en casa para lograrlo.
Los libros que prometí escribir están en proceso, aún salgo por las tardes y apuesto algunas monedas en las máquinas estafadoras, todavía tarareo tus canciones inventadas y me encanta observar la foto del último vals que bailamos.
Voy a salir a caminar, a reconocer las calles otra vez, te lo prometo.

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jueves, mayo 21, 2009

Recordar para olvidar que olvido olvidar



No hay momento más chingón que pensar en una canción que te gusta y hace mucho no escuchas y que te trae grandes recuerdos y que en ese momento suene en el estéreo. Bueno quizás no es lo más chingón que pueda haber pero igual y vivimos y nuestros recuerdos se remiten a canciones, hay instantes claves en nuestras vidas que se marcan con una canción, parte de las letras se vuelve parte de nuestras almas.
A lo mejor no de nuestras almas, pero si de nuestra formación o deformación como personas, hoy ando medio inseguro, tal vez no es así, es meramente el efecto 32 de la cruda que viene en el manual de los bebedores antisociales, obra que por supuesto no existe y ya me aventé un choro para colar una rola de los Jayhawks, que me trae grandes recuerdos pero que ahorita se me olvidaron por estar escribiendo mientras escribo sin parar. Whatever... mejor hay que disfrutar la rolita. Que es uno de mis hits, por no decir que la favorita durante más de 20 años, años antes o después de hoy, no lo sé... y aparte el guey que canta me recuerda a mi mismo cuando tenia las greñas greñudas, pero ahí van de nuex hay que resucitar al buki...

lunes, mayo 18, 2009

Sobre la pasión de los Indios o del Amor por Juárez


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El fenómeno de los Indios ha terminado por atraparme. Es extraño, durante las semanas recientes estuve tentado a escribir mis argumentos sobre lo que este equipo de fútbol soccer de Primera División representa, no solamente en el ámbito deportivo, sino para la vida de la misma ciudad.

Algunos minutos antes de comenzar a teclear todavía dudé sobre sí tenía que escribir o no sobre el tema, por aquellas de que pareciera un oportunista más que aprovechando el momento de gloria quiera salir de su propio infierno.

Sin embargo, ahora creo es el momento y hay que aprovechar la oportunidad de leer interpretar, de tratar al menos de leer este entrelíneas que el destino local nos ha puesto en frente.

Recuerdo que durante el tiempo que el equipo se mantuvo en la lucha por ascender al máximo circuito, eran pocos los que apostaban por siquiera que lograra llegar a la liguilla de ascenso.

Para sorpresa de muchos, entre los que me incluyó, el primer milagro se dio y pese a ello, las jornadas de inicio en la Primera División no fueron del todo favorables, tanto que estuvo a punto de perderse el sueño y regresar a la Primera A.

Más allá del problema o no que pudiera surgir con un descenso, el equipo no había logrado convencer a su aficionado cautivo. Siendo sinceros, muchos de los que han acudido a los juegos han admitido que acudieron por ver a los equipos que siguen de antaño, antes que para apoyar a los Indios.

¿Por qué se daba esta situación? Tan simple como que no había una identificación real entre el hincha y su camiseta.

Aunado a lo anterior, Ciudad Juárez vivió el peor año en su historia en materia de seguridad, lo cual, no sólo provocó la incertidumbre de los miles de potenciales de aficionados, sino el desinterés o quizás la vergüenza por tener un indicador de su lugar de residencia.

A la crisis de violencia se sumaron la crisis económica y la de salud, las cuales de alguna manera obligaron a los juarenses a retornar al punto de origen de la sociedad misma: A la familia.

Sin mayores opciones, la gama de vicisitudes que nos mantuvieron en un permanente encierro, nos hicieron reidentificarnos y creo, que ha sido desde dentro del propio seno familiar, en el hogar, donde los valores han comenzado a retomar su fortalecimiento.

Toda vez que la resquebrajada idea de familia ha comenzado a unirse, surge la necesidad de encontrar iconos que nos permitan seguir.
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Los Indios, hoy equipo sensación a nivel nacional, bien pueden ser ese impulso que los juarenses habían anhelado, ese vínculo de identificación que puede mantener unida a esta lacerada sociedad fronteriza.

Cuando todos apostaban a que descenderían, yo siempre hablé de que representaban una especie de esperanza para la ciudad, más allá del mero acto futbolero, Jimmy mi fratello del Rancho Las Voces, es testigo, por eso ahora, fríamente me ceno el plato de la revancha.

Hoy puedo decir abiertamente que sí, los Indios son y espero que continúen siendo, uno de los pilares que nos pueden hacer recuperar nuestra ciudad.

Con su entrega han encendido luces que normalmente aparecían apagadas en las calles,
los rostros jornaleros otrora pusilánimes, hoy se ven motivados, no sólo por que ya pasó el mal momento que se ha vivido, sino por la pequeña enseñanza que nos han hecho llegar al demostrar de que si el equipo pudo salir del hoyo, fue por el trabajo conjunto, lo que como sociedad también podemos lograr.

La privación ilegal de espacios públicos derivada de la violencia, quiero decir por espacios, restaurantes, centros nocturnos, estos días puede haber encontrado un equilibrio o mejor aún, una derrota por parte de un pueblo que se niega a caer de rodillas ante la tristeza y el desencanto.

Algo pasó, surgió el amor por Juárez, el compromiso de la raza con su propia gente, este día podemos decir con orgullo que resurgió la identidad del juarense.

Juárez ha sido tierra desunida por sus características históricas, geográficas y culturales, es una tierra de paso, donde poco ha importado a los distintos gobiernos e incluso al ciudadano mismo, si no quieres sientes que perteneces a ella.

Los migrantes que no se identifican con el suelo que pisan y que consideran transitorio, pero que es este mismo espacio el que al final terminan adoptando como casa.

Aunque por el mismo el desarraigo, está desunión entre residentes, oriundos y transitorios, degeneró en problemas sociales a los que no se les ha dado la atención debida como los regionalismos e incluso la xenofobia, conflictos que mantuvieron por mucho tiempo nuestro terruño descuidado y con una falta de amor por el espacio nos arrastró a la ignominia .

Pero una camiseta, una simple camiseta ha roto los insultos de chilango, juarocho, putorreonero, duranmierguense y demás vocablos peyorativos, porque ahora todos son Indios: Flacos, gordos, ricos, pobres, morenos o güeros.

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Los juarenses hoy nos vemos de distinta manera dentro y fuera del estadio y no se trata ya del mero teatro populista de "Al Pueblo pan y circo", podría aventurarme a aseverar que el fútbol en esta nueva mentalidad de los fronterizos es secundario, es un mero pretexto o, preciso, es la punta de la lanza de una nueva ciudad que resurge de sus propias entrañas.

En este fenómeno prepondera la necesidad de amar, la irresistible idea de hacer suyo el lugar donde se vive, es una verdadera la necesidad de identificación, de sentirse y palparse, de romper los estigmas que antaño nos hicieron daño, de demostrarle al mundo, que un pueblo como el de Juárez, vale más que los intereses mezquinos y que al final, independientemente de que se pierda o se gane en la cancha, estoy convencido que triunfaremos como sociedad.

niño sonrisa

¿Acaso sonrisas como ésta no valen la pena para seguir luchando?

*Agradecimiento especial a Gerado Pikis Vázquez por las imágenes utilizadas para este post.

martes, mayo 12, 2009

¿Dónde me quedé?


Le pregunté al espejo dónde estuve tanto tiempo y me quedé pendejo, iba a escribir perplejo, pero sonaba a mal rima y en estas circunstancias, en las que he perdido el miedo de escribir o el medio de perder el tiempo en otras faenas ahora me ha dado un poco más de tiempo para regresar o al menos asomar la cabeza a este reflejo irregular de mi no existencia.
Detuve la marcha del coche simplemente en una avenida donde da igual la procedencia o el destino, el simple avance es lo que cuenta. El suspiro del amor errante que emiten los motores de los vehículos me indica el rumbo impreciso para seguir la marcha a pie.
Mientras ando por la avenida el calor se torna adormecedor y logró observar cómo entre los vapores que se emanan del pavimento aparecen los fantasmas del odio. A cada paso que doy hay un recuerdo de muerte y desencanto, hay un abandono constante de la voluntad de seguir.
La calle me pertenece, los otros, los que viajan en automotores, prefieren no voltear a verme, casi apostaría a decir que me temen, no me reconocen como un igual, todo por haber dejado atrás el progreso que les caracteriza, que les esclaviza, que los ha aislado de la realidad viva de un planeta con síntomas de infarto.
Los humanos que trabajan cerca de donde ahora rondo, viven lo más lejos posible, es una emboscada de los animales del capitalismo, mientras se el trayecto a casa más distante, existe mayor oportunidad de consumo.
Veo con detenimiento a un par de automovilistas que se reconocen como iguales, solamente cuando se comunican el odio mutuo por haber fallado entre el ámbar y el rojo; en sus miradas hay fuego, impaciencia, por sus sienes escurren densas gotas de sudor que se mezclan al agitarse las palabras y el escarnio.
En sus enseñanzas del Camino a la rectitud, Buda aprecia en sus versos gemelos que el odio nunca habrá de vencerse a través del odio mismo, sino es por medio del amor como habrá de ser derrocado.
Lo mismo pensaron The Beatles, pero para mala fortuna de estos automovilistas se encuentran muy lejos de su alcance.
Intento silbar All you need is love, pero el claxon de un autobús me hace volver a la realidad, salir del asfalto y terminar por guarecerme en la fuente donde hace mucho no corre el agua y las ninfas, cansadas de bailar en la aridez de los ánimos, terminaron por marcharse a trabajar a un table dance.
Voy de nuevo mas nunca nuevo a escribir, a la reinserción inútil del ser social y saludar y olvidar lo ya perdido.

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Vengo a vengar las ideas propias, al camino, por eso hice una pausa en la demencia y después de caminar por algunos segundos-minutos-horas-días-(…), me senté a esperar la caída del atardecer, fastuosidad natural que hace mucho no contemplaba.

Del primer libro de Obregón

miércoles, marzo 18, 2009

Apoyen al rock local de calidad, un evento a favor de los chamacos rockanroleros de Juaritos town...




E*SPIRAL PRESENTA “CALÍGULA”



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Ciudad Juárez, Chihuahua. 18 de marzo de 2009.- El grupo juarense E*spiral llevará a cabo la presentación oficial de su disco “Calígula” el próximo viernes 20 de marzo, a las 19:00 horas, en el Teatro Experimental del Centro Cultural Paso del Norte de esta frontera.

El evento consistirá en un concierto complementado con apoyos visuales y escenográficos, en el cual se proyectará además el corto animado “Calígula” que produjo Rancho Las Voces, la revista electrónica de arte y cultura.

Los músicos integrantes de E*spiral son: BTO M. (batería), Allan M.(guitarra, voz) David T.(guitarra) y Javier (bajo), para el concierto han sido invitados los músicos Jaime (acústica, samplers) y Chumel O. (sax).

El evento es gratuito, pero para entrar se requiere solicitar una invitación personal al (656) 632 29 28 ó al (656) 262 1552.

“Caligula no es solamente un disco. Contiene dentro de su contexto, escondido dentro del orden de las canciones, una historia obscura: cómo una persona normal se convierte en un asesino”, informa el grupo.

“A su vez, nuestra música explora géneros que van desde el alternativo en canciones como «Estrella» y nuestro primer sencillo «Moscas». El disco también incluye un toque de blues en la poderosa instrumental «Balada pa' Selina». Grunge en canciones como «Calígula» y «En Ti». Dándonos una vuelta también por el pop en la triste y dulce «Nada», en la melancólica balada acústica «Planeta». Finalmente atacando con un poco de progresivo en el poderoso Himno al amor «I Am Alone» y en la obscura balada «Nightmares»”, declara E*spiral.

En el concierto del viernes el apoyo de vídeo en pantalla estará a cargo de Carlos Gurrola y los recursos escenográficos fueron coordinados por el respetado teatrista Marcelo Segberg.

El evento será capturado en vídeo para la realización de un DVD, cuya distribución está proyectada para la temporada Otoño/Invierno de este mismo año 2009.

E*spiral es un grupo de rock que surgió 1996 y, desde entonces, ha ofrecido numerosas presentaciones en diferentes bares y teatros de la localidad.

En su trayectoria ha tenido importantes participaciones en eventos tales como el 2do Festival Internacional de Chihuahua, ha abierto para el grupo de rock mexicano La Lupita, y el año pasado 2008 abrieron el escenario para El Tri y La Maldita Vecindad en el Poliforo Juan Gabriel de esta ciudad después de su participación Guadalajara el verano pasado.

martes, marzo 17, 2009

Sobre las olas de este mar de arena



El Thinker
Hay días extenuantes. Débiles instintos de supervivencia que nos acompañan. Engañamos a la muerte a cada jornada.
Le pedimos a Dios, rogamos a los Santos y a la Virgen nos cuiden y cubran con su manto bendito a nuestra ciudad.
Mis ojos están cansados, aunque ya no hay noches de rondas, los desvelos son constantes, la alimentación decae con la preocupación, con el atisbo al odio por el odio mismo de sentirse acorralado.
Les pido a las putas de las calles, a mis amigos borrachos, a los buenos y a los malos que coexisten en los pensamientos callados, que amen a la ciudad.

Desde nuestras casas-fortaleza el ataque masivo de información corrosiva nos mantiene en vigilia permanente; atentos a negar las falsedades, vivimos exámenes permanentes de conciencia y apostamos por la lobotomía, al ver cómo el interés monetario prepondera sobre el espirítu de servicio, sobre el amor mismo y el arraigo a esta seca posibilidad de morada.

Nadie escapa, nadie quiere salir de su propio sino, la posibilidad de escape se ha reducido a encontrar la manera de quedarnos con lo que nos pertenece. Necesitamos necesitarnos, hoy más que nunca.

Los que amamos esta tierra, aún y cuando no nacimos en ella, debemos permanecer, porque es la vida misma, la de nuestros hijos, la que nos exije una respuesta inmediata de valor y compromiso.