martes, junio 16, 2009

Sueña lejos de la tristeza, sueña lejos del dolor, como si no hubiera ocurrido...


Ya pasaron cuatro años, o no sé si han sido tres, los días pasan y como si la mente estuviera bloqueada, el tiempo dejó de tener sentido, está resentido.
No es hoy el día de tu aniversario luctuoso, ni hay nada que celebrar, la noche aún no ha caído y no tengo motivos para estar triste, pero lo estoy.
Te cuento que desde que te fuiste he subido casi 20 kilos y no hay poema que escriba que logré emocionarme. A cambio, veo crecer a veces a tus nietos, la pequeña tiene tu rostro y lleva tu alegría en la sonrisa, la adorarías si la vieras, aunque tal vez la ves desde donde estás.
A veces sueño que puedo saltar muy alto, otras el insomnio me ataca y cuando logró adentrarme en el descanso siento que me ahogo y me despierto de manera precipitada. Hace tiempo que ya no sueño con el demonio, es una mejora, los rezos y la fe que me enseñaste sirvieron y eso es bueno.
Dicen mis amigos que soy sexy y barrigón, que aún tengo algo de virtud en las letras, pero todavía arrastro ese lado malvado que no me deja ser y hacer feliz a los míos.
Por eso quiero construir una choza en Saigón, sacarme la lotería y partir a Praga o Buenos Aires, alcanzarme en lo desconocido, desaparecer entre los vivos.
No creas que todo está perdido, trato de sacar lo mejor de cada día y la mayor de las veces lo consigo, siempre hay una buena razón esperando en casa para lograrlo.
Los libros que prometí escribir están en proceso, aún salgo por las tardes y apuesto algunas monedas en las máquinas estafadoras, todavía tarareo tus canciones inventadas y me encanta observar la foto del último vals que bailamos.
Voy a salir a caminar, a reconocer las calles otra vez, te lo prometo.

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jueves, mayo 21, 2009

Recordar para olvidar que olvido olvidar



No hay momento más chingón que pensar en una canción que te gusta y hace mucho no escuchas y que te trae grandes recuerdos y que en ese momento suene en el estéreo. Bueno quizás no es lo más chingón que pueda haber pero igual y vivimos y nuestros recuerdos se remiten a canciones, hay instantes claves en nuestras vidas que se marcan con una canción, parte de las letras se vuelve parte de nuestras almas.
A lo mejor no de nuestras almas, pero si de nuestra formación o deformación como personas, hoy ando medio inseguro, tal vez no es así, es meramente el efecto 32 de la cruda que viene en el manual de los bebedores antisociales, obra que por supuesto no existe y ya me aventé un choro para colar una rola de los Jayhawks, que me trae grandes recuerdos pero que ahorita se me olvidaron por estar escribiendo mientras escribo sin parar. Whatever... mejor hay que disfrutar la rolita. Que es uno de mis hits, por no decir que la favorita durante más de 20 años, años antes o después de hoy, no lo sé... y aparte el guey que canta me recuerda a mi mismo cuando tenia las greñas greñudas, pero ahí van de nuex hay que resucitar al buki...

lunes, mayo 18, 2009

Sobre la pasión de los Indios o del Amor por Juárez


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El fenómeno de los Indios ha terminado por atraparme. Es extraño, durante las semanas recientes estuve tentado a escribir mis argumentos sobre lo que este equipo de fútbol soccer de Primera División representa, no solamente en el ámbito deportivo, sino para la vida de la misma ciudad.

Algunos minutos antes de comenzar a teclear todavía dudé sobre sí tenía que escribir o no sobre el tema, por aquellas de que pareciera un oportunista más que aprovechando el momento de gloria quiera salir de su propio infierno.

Sin embargo, ahora creo es el momento y hay que aprovechar la oportunidad de leer interpretar, de tratar al menos de leer este entrelíneas que el destino local nos ha puesto en frente.

Recuerdo que durante el tiempo que el equipo se mantuvo en la lucha por ascender al máximo circuito, eran pocos los que apostaban por siquiera que lograra llegar a la liguilla de ascenso.

Para sorpresa de muchos, entre los que me incluyó, el primer milagro se dio y pese a ello, las jornadas de inicio en la Primera División no fueron del todo favorables, tanto que estuvo a punto de perderse el sueño y regresar a la Primera A.

Más allá del problema o no que pudiera surgir con un descenso, el equipo no había logrado convencer a su aficionado cautivo. Siendo sinceros, muchos de los que han acudido a los juegos han admitido que acudieron por ver a los equipos que siguen de antaño, antes que para apoyar a los Indios.

¿Por qué se daba esta situación? Tan simple como que no había una identificación real entre el hincha y su camiseta.

Aunado a lo anterior, Ciudad Juárez vivió el peor año en su historia en materia de seguridad, lo cual, no sólo provocó la incertidumbre de los miles de potenciales de aficionados, sino el desinterés o quizás la vergüenza por tener un indicador de su lugar de residencia.

A la crisis de violencia se sumaron la crisis económica y la de salud, las cuales de alguna manera obligaron a los juarenses a retornar al punto de origen de la sociedad misma: A la familia.

Sin mayores opciones, la gama de vicisitudes que nos mantuvieron en un permanente encierro, nos hicieron reidentificarnos y creo, que ha sido desde dentro del propio seno familiar, en el hogar, donde los valores han comenzado a retomar su fortalecimiento.

Toda vez que la resquebrajada idea de familia ha comenzado a unirse, surge la necesidad de encontrar iconos que nos permitan seguir.
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Los Indios, hoy equipo sensación a nivel nacional, bien pueden ser ese impulso que los juarenses habían anhelado, ese vínculo de identificación que puede mantener unida a esta lacerada sociedad fronteriza.

Cuando todos apostaban a que descenderían, yo siempre hablé de que representaban una especie de esperanza para la ciudad, más allá del mero acto futbolero, Jimmy mi fratello del Rancho Las Voces, es testigo, por eso ahora, fríamente me ceno el plato de la revancha.

Hoy puedo decir abiertamente que sí, los Indios son y espero que continúen siendo, uno de los pilares que nos pueden hacer recuperar nuestra ciudad.

Con su entrega han encendido luces que normalmente aparecían apagadas en las calles,
los rostros jornaleros otrora pusilánimes, hoy se ven motivados, no sólo por que ya pasó el mal momento que se ha vivido, sino por la pequeña enseñanza que nos han hecho llegar al demostrar de que si el equipo pudo salir del hoyo, fue por el trabajo conjunto, lo que como sociedad también podemos lograr.

La privación ilegal de espacios públicos derivada de la violencia, quiero decir por espacios, restaurantes, centros nocturnos, estos días puede haber encontrado un equilibrio o mejor aún, una derrota por parte de un pueblo que se niega a caer de rodillas ante la tristeza y el desencanto.

Algo pasó, surgió el amor por Juárez, el compromiso de la raza con su propia gente, este día podemos decir con orgullo que resurgió la identidad del juarense.

Juárez ha sido tierra desunida por sus características históricas, geográficas y culturales, es una tierra de paso, donde poco ha importado a los distintos gobiernos e incluso al ciudadano mismo, si no quieres sientes que perteneces a ella.

Los migrantes que no se identifican con el suelo que pisan y que consideran transitorio, pero que es este mismo espacio el que al final terminan adoptando como casa.

Aunque por el mismo el desarraigo, está desunión entre residentes, oriundos y transitorios, degeneró en problemas sociales a los que no se les ha dado la atención debida como los regionalismos e incluso la xenofobia, conflictos que mantuvieron por mucho tiempo nuestro terruño descuidado y con una falta de amor por el espacio nos arrastró a la ignominia .

Pero una camiseta, una simple camiseta ha roto los insultos de chilango, juarocho, putorreonero, duranmierguense y demás vocablos peyorativos, porque ahora todos son Indios: Flacos, gordos, ricos, pobres, morenos o güeros.

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Los juarenses hoy nos vemos de distinta manera dentro y fuera del estadio y no se trata ya del mero teatro populista de "Al Pueblo pan y circo", podría aventurarme a aseverar que el fútbol en esta nueva mentalidad de los fronterizos es secundario, es un mero pretexto o, preciso, es la punta de la lanza de una nueva ciudad que resurge de sus propias entrañas.

En este fenómeno prepondera la necesidad de amar, la irresistible idea de hacer suyo el lugar donde se vive, es una verdadera la necesidad de identificación, de sentirse y palparse, de romper los estigmas que antaño nos hicieron daño, de demostrarle al mundo, que un pueblo como el de Juárez, vale más que los intereses mezquinos y que al final, independientemente de que se pierda o se gane en la cancha, estoy convencido que triunfaremos como sociedad.

niño sonrisa

¿Acaso sonrisas como ésta no valen la pena para seguir luchando?

*Agradecimiento especial a Gerado Pikis Vázquez por las imágenes utilizadas para este post.

martes, mayo 12, 2009

¿Dónde me quedé?


Le pregunté al espejo dónde estuve tanto tiempo y me quedé pendejo, iba a escribir perplejo, pero sonaba a mal rima y en estas circunstancias, en las que he perdido el miedo de escribir o el medio de perder el tiempo en otras faenas ahora me ha dado un poco más de tiempo para regresar o al menos asomar la cabeza a este reflejo irregular de mi no existencia.
Detuve la marcha del coche simplemente en una avenida donde da igual la procedencia o el destino, el simple avance es lo que cuenta. El suspiro del amor errante que emiten los motores de los vehículos me indica el rumbo impreciso para seguir la marcha a pie.
Mientras ando por la avenida el calor se torna adormecedor y logró observar cómo entre los vapores que se emanan del pavimento aparecen los fantasmas del odio. A cada paso que doy hay un recuerdo de muerte y desencanto, hay un abandono constante de la voluntad de seguir.
La calle me pertenece, los otros, los que viajan en automotores, prefieren no voltear a verme, casi apostaría a decir que me temen, no me reconocen como un igual, todo por haber dejado atrás el progreso que les caracteriza, que les esclaviza, que los ha aislado de la realidad viva de un planeta con síntomas de infarto.
Los humanos que trabajan cerca de donde ahora rondo, viven lo más lejos posible, es una emboscada de los animales del capitalismo, mientras se el trayecto a casa más distante, existe mayor oportunidad de consumo.
Veo con detenimiento a un par de automovilistas que se reconocen como iguales, solamente cuando se comunican el odio mutuo por haber fallado entre el ámbar y el rojo; en sus miradas hay fuego, impaciencia, por sus sienes escurren densas gotas de sudor que se mezclan al agitarse las palabras y el escarnio.
En sus enseñanzas del Camino a la rectitud, Buda aprecia en sus versos gemelos que el odio nunca habrá de vencerse a través del odio mismo, sino es por medio del amor como habrá de ser derrocado.
Lo mismo pensaron The Beatles, pero para mala fortuna de estos automovilistas se encuentran muy lejos de su alcance.
Intento silbar All you need is love, pero el claxon de un autobús me hace volver a la realidad, salir del asfalto y terminar por guarecerme en la fuente donde hace mucho no corre el agua y las ninfas, cansadas de bailar en la aridez de los ánimos, terminaron por marcharse a trabajar a un table dance.
Voy de nuevo mas nunca nuevo a escribir, a la reinserción inútil del ser social y saludar y olvidar lo ya perdido.

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Vengo a vengar las ideas propias, al camino, por eso hice una pausa en la demencia y después de caminar por algunos segundos-minutos-horas-días-(…), me senté a esperar la caída del atardecer, fastuosidad natural que hace mucho no contemplaba.

Del primer libro de Obregón

miércoles, marzo 18, 2009

Apoyen al rock local de calidad, un evento a favor de los chamacos rockanroleros de Juaritos town...




E*SPIRAL PRESENTA “CALÍGULA”



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Ciudad Juárez, Chihuahua. 18 de marzo de 2009.- El grupo juarense E*spiral llevará a cabo la presentación oficial de su disco “Calígula” el próximo viernes 20 de marzo, a las 19:00 horas, en el Teatro Experimental del Centro Cultural Paso del Norte de esta frontera.

El evento consistirá en un concierto complementado con apoyos visuales y escenográficos, en el cual se proyectará además el corto animado “Calígula” que produjo Rancho Las Voces, la revista electrónica de arte y cultura.

Los músicos integrantes de E*spiral son: BTO M. (batería), Allan M.(guitarra, voz) David T.(guitarra) y Javier (bajo), para el concierto han sido invitados los músicos Jaime (acústica, samplers) y Chumel O. (sax).

El evento es gratuito, pero para entrar se requiere solicitar una invitación personal al (656) 632 29 28 ó al (656) 262 1552.

“Caligula no es solamente un disco. Contiene dentro de su contexto, escondido dentro del orden de las canciones, una historia obscura: cómo una persona normal se convierte en un asesino”, informa el grupo.

“A su vez, nuestra música explora géneros que van desde el alternativo en canciones como «Estrella» y nuestro primer sencillo «Moscas». El disco también incluye un toque de blues en la poderosa instrumental «Balada pa' Selina». Grunge en canciones como «Calígula» y «En Ti». Dándonos una vuelta también por el pop en la triste y dulce «Nada», en la melancólica balada acústica «Planeta». Finalmente atacando con un poco de progresivo en el poderoso Himno al amor «I Am Alone» y en la obscura balada «Nightmares»”, declara E*spiral.

En el concierto del viernes el apoyo de vídeo en pantalla estará a cargo de Carlos Gurrola y los recursos escenográficos fueron coordinados por el respetado teatrista Marcelo Segberg.

El evento será capturado en vídeo para la realización de un DVD, cuya distribución está proyectada para la temporada Otoño/Invierno de este mismo año 2009.

E*spiral es un grupo de rock que surgió 1996 y, desde entonces, ha ofrecido numerosas presentaciones en diferentes bares y teatros de la localidad.

En su trayectoria ha tenido importantes participaciones en eventos tales como el 2do Festival Internacional de Chihuahua, ha abierto para el grupo de rock mexicano La Lupita, y el año pasado 2008 abrieron el escenario para El Tri y La Maldita Vecindad en el Poliforo Juan Gabriel de esta ciudad después de su participación Guadalajara el verano pasado.

martes, marzo 17, 2009

Sobre las olas de este mar de arena



El Thinker
Hay días extenuantes. Débiles instintos de supervivencia que nos acompañan. Engañamos a la muerte a cada jornada.
Le pedimos a Dios, rogamos a los Santos y a la Virgen nos cuiden y cubran con su manto bendito a nuestra ciudad.
Mis ojos están cansados, aunque ya no hay noches de rondas, los desvelos son constantes, la alimentación decae con la preocupación, con el atisbo al odio por el odio mismo de sentirse acorralado.
Les pido a las putas de las calles, a mis amigos borrachos, a los buenos y a los malos que coexisten en los pensamientos callados, que amen a la ciudad.

Desde nuestras casas-fortaleza el ataque masivo de información corrosiva nos mantiene en vigilia permanente; atentos a negar las falsedades, vivimos exámenes permanentes de conciencia y apostamos por la lobotomía, al ver cómo el interés monetario prepondera sobre el espirítu de servicio, sobre el amor mismo y el arraigo a esta seca posibilidad de morada.

Nadie escapa, nadie quiere salir de su propio sino, la posibilidad de escape se ha reducido a encontrar la manera de quedarnos con lo que nos pertenece. Necesitamos necesitarnos, hoy más que nunca.

Los que amamos esta tierra, aún y cuando no nacimos en ella, debemos permanecer, porque es la vida misma, la de nuestros hijos, la que nos exije una respuesta inmediata de valor y compromiso.

domingo, enero 04, 2009

De vuelta a la nave de los locos


La necesidad de regreso es permanente. Los años pasan pero las ansias se niegan a perder la oportunidad de reencontrar el camino, la verdad y la vida.
La contradicción del quizás, del voluntarioso afan para conseguir un mejor ser, es el miedo mismo de lograr los objetivos.
Quiero decir, la experiencia de estar en lugares no deseados o incluso en puntos donde nunca imaginamos, nos permite reconocer que en ocasiones hay quienes viven porque no tienen algo mejor que hacer; su existencia puede resumirse a la permanencia inútil y transitoria, en ocasiones invisible, entre los seres vivos y las cosas.
Ente1
“Los objetivos y las metas son verdaderas estúpideces que sólo incrementan el dolor cuando lo fortuito y la desgracia se interponen en el camino”- me dice una voz desde la banca contigua, del hombre que toma el sol y se alimenta mientras se desaparece con el viento. Trato de no escuchar más allá de lo que me pertenece en este momento.
Y si hablo de instantes, debo reconocer que no estoy solo y poco a poco he ido reconociendo las cosas que verdaderamente importan en la vida, sin que eso implique que me importen a mí, pero al menos, tengo la posibilidad de saborearlo, como el extraño dulce de la amargura que caracteriza mi forma de ser.
Estoy de vuelta en esta casa de los peregrinos y mis intenciones no son tan buenas pero tampoco tan malas. Aterrado, envuelto entre mil personajes de pesadillas, oculto más que a los demás, de mi mismo, sobrevivo.
Emigro entonces cada idea para observar el desencanto de los profesionales de la letra, de cada recepción armoniosa, de sus rostros que lucen fatigados en las calles, ora andantes con desgano, ora con atuendos paupérrimos recién sacados de la tintorería para burlar a los vigias del primer mundo - del Gran Emperrador-, porque se enferman aquí, porque prefieren cruzar los puentes y evitar así la muerte. Traspasar el umbral, mis hermanos, sólo es sobrevivir su propio engaño, su tercer mundo desangrado, el pecado capital del hijo prodigo que siempre vuelve a comer al hogar porque nunca será igual la sazón de la abuela Taquicardia que falleció en la Antártida antes de que se acabaran los milagros.
Por aquí el ayer ya no es el ayer, para pertenecer hay que sobrevivirse a sí mismo, es una batalla constante con el mañana, es quizás tragarse un poco el desencanto y regresar sin maletas para recorrer los caminos que nos permitan encontrar la verdadera hospitalidad.
(-El Regreso a la Aceituna. Obregón.)

sábado, diciembre 06, 2008

...ahora que el barco se hunde
y sólo tú puedes salvarme
y dudas de mis dudas
de mis ritos
de mis ruinas
entre siempre y jamás...

jueves, noviembre 27, 2008

Es a veces, es el otoño... let it fall



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Hay días que se presentan cuerpos celestes ante mis ojos. Segundos después la descarga de lo cotidiano me catapulta a la realidad y pendiente de los rostros, termino por alejarme de las masas.

Hay noches que se quedan ahí, en los tinteros del que escucha la calma, de este que soy que clama la paz y dispara con su palabra al primer movimiento. Pero no hay réplica.

Sólo tristezas, vasos, bocas, bacanales, nidos sin caricias, nadie para abrazar en este juego de percances inauditos.

Tensión entre las nubes, susurros de lluvia, animales de asfalto, calles que hablan por sí solas, entre los viejos mortales, no hay nadie que crea en los ángeles, sólo ríos vehiculares, plegarias al cielo, cientos de historias que van a ninguna parte.

Desde la ventana los observo, intento imaginar que vuelo y el permanecer en las alturas me estremece, pero vivo entre sueños, a veces desolados.

Y pienso en la gente que quiero y en su felicidad y no dejo de llorar algunas tardes como hoy, cuando el otoño provoca que crezcan las alas.

martes, noviembre 04, 2008

Día de fiesta



Hoy es un día de fiesta, independientemente de quién gane las elecciones en Estados Unidos, George W. Bush se va a la... (este espacio se llena con sus comentarios), mañana, cómo cambiamos al mundo depende de todos, ¡Renace el Mondo Ovarú!

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Andrés también lo celebrará, lo sé

miércoles, agosto 13, 2008

Y son de juaritos ese...


Muy chingona propuesta de esta banda nacida en la capital del burrito, donde las calles de l-a-cera-sangre siempre permiten el paso de sus hijos tan virtuosos como anónimos... chéquense esta propuesta... son los compas de Spiral..

martes, julio 29, 2008

33


Nada del otro mundo, sólo un año más viejo, más gordo, con más responsabilidades, más familia, más gente a mi cargo en el trabajo, más desconocido en el mundillo literario, por qué no decirlo más feliz, más cabrón y ojete que nunca, más mentiroso, más real, más yo... más Zerk para rato.

lunes, julio 21, 2008

Esa extraña cosa llamada amor...



El amor se llama una calle sin nombre, una guitarra abandonada a la espalda de un cantante rondador de barras tristes, la calle en la que jamás los amantes se encontraron. Así el amor aparece entre los rostros que no conocen y siempre relacionan el dolor con los atardeceres pendientes, entre el alarido del amanercer y un sueño mas que se ha perdido. Es el amor el que encuentra la salida para desaparecer entre los ánimos, en las palabras, en las mismas mentiras que predicen la verdad.

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Porque de la mano lo lleva el destino a perderse, a encontrarse en la ceguera de los miedos, en la galleta de la suerte china, tan cochina como la apuesta para no ganar y seguir a la deriva: "Every person is the architect of his own fortune", díganle eso a Bruce Dickinson que se desgarra la garganta interpretando Sabbath bloody Sabbath con el amor que el demente le profesa al espejo roto.

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El amor es así, palurdo, flaco y hostil, es un puente placentero, el llegar a ninguna parte. Con él sólo podemos ver a través de la locura.
Donde quiera que vayamos o lo que hagamos, se valora por la esperanza de otros, por el amor ajeno, cualquiera es tan frágil y tan insignificante que no vive del amor mismo, sino del recuerdo o del olvido.
Estamos predispuestos a que se rompa el corazón, a no darnos cuenta, yo mismo creí que podía volar y no me di cuenta de que en el suelo no funcionan las alas. En el ruido que se hace en los árboles con el viento, en las mágicas chocolatinas de Jaime, en el silencio del mercado, en la misma tarde está la respuesta al enigma, ahí la encontré.
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El amor está en sus ojos y me veo en ella.
Todo el tiempo perdido valió la pena.

The dance its out there



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No puedo evitar en un teibol siempre que la veo...

miércoles, junio 18, 2008

¿Y la Música por Televisión apá?


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Prendo la televisión con la idea de encontrarme algún video que me permita relajarme después de un día más malo que el anterior.
Me viene a la mente que yo escuchaba la música que me gustaba en amplitud modulada. En aquellos días en Torreón no había casi estaciones radiofónicas que se dedicaran a programar artistas extranjeros.
La pobre oferta que existía en las estaciones de frecuencia modulada me obligaba a recurrir a unas grabadoras y aparatos modulares que mi padre había comprado en Ciudad Juárez y que tenían la característica especial de que, por la noche podían captar estaciones de Oklahoma.
Era entonces el tiempo de tener preparados los casetes y mantener la paciencia por largas horas, esperando el momento justo para soltar la pausa y comenzar la grabación.
Mi adolescencia, como la de muchos que por aquí tal vez lleguen a circular, fue muy distinta a la que viven los jóvenes de hoy.
El deseo de conseguir una canción y conservarla en una edición especial en el que la voz del conductor no interrumpiera la pieza era todo un reto, era casi un don divino tener el pulso para lograr una grabación completa.
En este afán desesperado fue que quizá muchos logramos apreciar en verdad la música, no había videos que interfirieran en el gusto por determinado género.
La ejecución de los instrumentos, el estilo interpretativo eran los principales argumentos para que uno terminara prendido de determinada agrupación.
Pero con el crecimiento de cadenas de televisión como MTV todo cambió. La posibilidad de ser un escucha se vio modificada y ahora el oyente se queda absortó ante la imagen.
Esta cadena tuvo su auge quizá en la década de los 90 cuando la música era reforzada por conceptos visuales en los que se apostaba a la creatividad, realizándose un sin fin de promocionales a manera de mini cortometrajes que cumplían su función de entretener en cada determinado segmento musical.
Si bien con la aparición del video musical se abrió una nueva posibilidad de creación, conforme avanzó la penetración de este concepto, se perdió gran parte del encanto.
La saturación de imágenes en la estación, provocó que los seguidores de grupos ahora tiendan más que a escuchar la música, a asimilar las ideas de consumo de quienes pretenden cantar y tocar algún tema, ya que la mayoría de los personajes que hoy se proyectan, no tienen ni la calidad ni el talento para aparecerse frente al espectador.
Para mala fortuna, a través de los ojos, los adolescentes de hoy escuchan qué comprar, cómo vestirse, que ademanes o lugares hay que visitar para ser socialmente aceptado.
Paradójicamente, ser antisocial se ha vuelto lo más sociablemente aceptado. Se acabaron los renegados del sistema. Se acabaron las aspiraciones y el derecho a la sorpresa ante lo cotidiano.
A cambio, tenemos una generación de jóvenes cuyo único ideal es alcanzar el estrellato con una canción monótona y repetitiva, vivir en una mansión rodeado de gente desconocida y sin mayor interés que la desaparición de su propia identidad.
La creatividad murió para dar paso al conformismo, pero que va, eso es lo que deja dinero, es lo que en verdad importa.
Como si fuera poco, me doy cuenta que MTV terminó hace un par de años con su concepto original de ser un escaparate para las bandas y después de mantener una barra de programación en la que se podía observar videos de manera continua, ahora son pocos los espacios que se dedican a la música.
En contraparte, la cadena que bien se pudiera mencionar como el Mc Donald´s del mercado audiovisual ahora tiene como plato fuerte para sus teleconsumidores, series de las llamadas realitys, en las que la única realidad es el engaño protagonizado por malos actores.
Lo que es peor, los mundos que plantea como ideales sólo pueden ser alcanzados por medio del desencanto y la falacia.
Después de algunos minutos de intentar en vano ver algo que realmente me interese en ese canal, no me queda más remedio que apagar el televisor y buscar en mi cajón de los recuerdos, mis viejas grabaciones.
MTV, nació con un tumor maligno en el cerebro y el doctor tiempo nada pudo hacer para salvarlo. Ha muerto.

sábado, mayo 31, 2008

A-Marla, you know...



Hay atardeceres en los que la memoria del ser querido se representa como el ocre que nos lleva de manera irremediable a la oscuridad, a la plenitud de una idea no concebida, a desamarrar los barcos y partir en la locura.
Hay salidas del camino que nos guían por la noche a encontrar el amor o el desencuentro, hay de vez en cuando un llamado a Dios para aclarar que la eternidad no nos significa un refugio.
Siempre de tí, de las horas perdidas del cansancio acumulado y las lágrimas que se postergaron entre los pasos de la muchedumbre, en el andar que me acobarda, en este avanzar en circulos, es el deseo de no haber estado junto a tí el tiempo suficiente, es la lontananza máldita de no sentir tus brazos y tu cobijo.
Dejo de mis manos la palabra herida, yace el dolor entre las bocanadas que dejaron de tener la certeza de saberse eternas.
Es esta parte de mi existencia la que extiende el universo a un segundo y en la tierra puedo asentir ante el deseo de la mentira para pensarte cerca.
Es fundamental saber que eres aún en alguna parte, me reconocerás que tu partida nunca fue en vano.

Necesario es vivirte cada día en la lejanía, aún y cuando el viento sigue debatiéndose entre mi terror particular y tu ausencia.

Calle Carranza
Te amo madre, algún día te encontraré, manda con tu buena estrella a Marla Fernanda.

martes, mayo 13, 2008

EL VIENTO O ANTES DEL FIN DEL MUNDO


No es propiamente fobia o miedo lo que le tengo al viento, al menos eso quiero creer. En mis recuerdos de infancia está albergado aquel atardecer en el que la noche llegó de manera temprana.
Me encontraba con un amigo –Beny- en el patio de casa, que se dividía de la suya por una barda de apenas un metro y medio de altura.
Como cada día después de clase, salíamos a la parte trasera del hogar para jugar, pero en aquella ocasión, nuestras intenciones se vieron frustradas por una enorme nube que comenzó a cubrir de manera repentina el firmamento.
En cuestión de minutos la ciudad quedó oscurecida y fuertes corrientes de aire hicieron elevarse todo lo que estaba a su paso.
Antes de que mi hermana me diera la orden de ingresar a la casa, observé junto a mi amigo, observamos cómo una nube inmensa mezcla entre negro y tonalidades blancas, brillantísimas y de fuego en los bordes, avanzaba de manera vertiginosa.
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Esta imagen tomada de la película Independence Day, es lo más cercano a lo que ví, believe it or not

Recuerdo que esa tarde, mi padre se encontraba en casa y eso vino a tranquilizarnos un poco a mí y a mis hermanos.
Mamá estaba en su trabajo, ese día le tocó cubrir el turno vespertino como recepcionista en un hotel en el que trabajó por no sé cuántos años.
Al ver que sus hijos se encontraban sumidos en la incertidumbre, mi padre optó por comunicarse vía telefónica con mi madre y saber si en la zona centro de la ciudad se tenía registro de algo similar o si era alguna tormenta de arena pasajera por el sector donde se ubicaba nuestro domicilio.
Mi madre respondió que todo se encontraba en calma, pero después relató que se comenzaba a oscurecer y sin más, se cortó la comunicación telefónica.
Los siguientes minutos parecieron eternos: Las ventanas parecían ceder ante las embestidas del aire, ese fantasma que llegaba con furia de ninguna parte, como queriéndose apoderar de nuestras almas.
Era sólo un niño pero el terror de alguna forma, logró prenderse de mis sentidos y después de que todo aconteció, no dejaba de observar el cielo, en busca de una respuesta que diera lógica a lo vivido.
Con el tiempo surgieron historias de lo que había acontecido. Algunos aseguraron a través del periódico local que se trataba de la presencia de varios objetos voladores no identificados, ya que al momento de dispersarse el fenómeno, se observaron varias luces extrañas.
Entre las versiones, había quienes, afectos a la fe, consideraron que se trataba del fin del mundo, incluso, se dice que en las cantinas, más de tres borrachines terminaron hincándose para rezar y pedir perdón al Creador.
Hay quienes llegaron a decir que mientras el meteoro acontecía, se vio pasar entre las calles un ente, al parecer del sexo femenino con el ay doloroso de La Llorona.
Por mi corta edad, la verdad quedó lejos de mi alcance, salvo los recuerdos compartidos con la familia, no tengo en mis manos aún una respuesta que satisfaga ese momento.
Hoy creo que independientemente a la locura que heredé desde aquel momento, que el viento se presenta como una prueba latente de que el tiempo avanza, que existe alguien más allá de nuestra visión humana que ordena y desordena las cosas.
Para curar un poco el malestar que me genera la presencia del aire, a veces pienso que es el mar, imagino que no existe el aire en este espacio y que son las olas como simples mensajeras de un mejor mañana.