jueves, febrero 02, 2006

Zerk´s most wanted


Pienso en los que ya se fueron de mi, pero no precisamente en aquellos que han muerto, sino en los que, por alguna circunstancia del destino, se fueron (o me fui) quedando atrás.
Personas que de alguna manera marcaron un momento importante, tal vez fue una frase, una mirada, una anécdota que a lo mejor ya voy olvidando, pero que de repente saca la mano y me hace recordad de dónde vengo.
Siempre he creído que el hombre está hecho como si fuera una especie de carta colectiva, esos momentos que perduran en conjunto y que crean una actitud y de los que, sin pensarlo, nos olvidamos el remitente.
Ahí está Sonia, mi primer amor de secundaria, Chava, Noé y las madrizas que me acomodaron antes de saber defenderme, está Armando y Omar que me las pusieron cuando ya sabía hacerlo, está mi tiempo perdido, el forward y el rewind de lo que sentimentalmente no pude remediar.
En mi pequeña caja de Pandora se quedó estancado Gonzalo y su invocación a las brujas del viejo vecindario, mi primer amigo Javis y su extraño sentido del humor que siempre me divertía tanto.
Mucho más atrás está Edson Alí y sus altas calificaciones, Xóchitl y el primer romance en segundo de primaria, un beso que tiene más de cierto el horror y la risa que el acto mismo, pero que nunca olvido.
Está Griselda y Verónica debatiendo por mi alma, mientras yo me decido a marcharme con Patricia, la que sólo me quiso a medias.
Ricardo con sus sueños de ser disc jockey y mi alma aventada por un canal de riego mientras fumo un puro para consumar el año.
Más acá está mi primo Ángel y las extrañas sesiones de borracheras que estribaban entre la tienda de abarrotes que cuidábamos de un compadre de su padre y las entrañables pedas a las dos de la tarde en plena azotea.

Esta es la botella donde deposito el nombre de los sobrevivientes al holocausto que vive en mi cabeza, cuando por casualidad, se busque el nombre de alguno de ellos, aquí encontraran parte de su rastro, amigos o enemigos, amores o tal vez sueños de poeta, recuerdos todos, estarán en ese puerto de arena del que partí y si algún día se encuentran por aquí, en esta isla casi desierta, procuren que no sea de mañana, porque es señal de que no olvido.

Ricardo Medina Carreón
Javier Vázquez Sáenzpardo
Gonzalo Mendoza Adriano
María Elena Mendoza Adriano
Ángel Sánchez Mauricio
Edson Alí del Toro Martínez
Verónica López Luévano
Sonia Domínguez Mesta
Boy el de ?Los Biruls?
El profesor Rafael Longoria
Guadalupe Briones
Sergio Esparza

Y muchos otros que por ahí andan...
***

El problema del hombre de hoy es ver siempre al futuro. Hace más de cien años debimos plantearnos tal visión. Hoy sólo queda remediar ese error del pasado. Para vivir el hoy debemos concentrarnos en el ahora. Seamos egoístas por una vez.

***

Era un toro enamorado de la luna



Pajarito no merecía morir, al menos no de la manera en que se fue de este mundo. Hay a quien le gusta la fiesta brava e incluso más que un deporte la consideran un arte.
No quiero asumir una postura radical, porque en ocasiones me gusta la sangre aunque no provenga precisamente de un buril. Digo, todos necesitamos el dolor, al menos una vez, pero ese es otro tema.
El toro que hasta el domingo era conocido como Pajarito, con 503 kilos de peso salió al ruedo en la plaza de toros México para que le partieran su madre de la forma más ruin que pueden matar a un toro, sí, porque aunque usted no lo crea, un toro de crianza cuya completa vida está siendo enfocada a ese último ritual, su sacrificio a manos de un cabrón que de valiente tiene lo que yo de francés, a ese animal (me refiero al toro no al torero) no se le dio la oportunidad de desparramar su sangre luchando.
El error de Pajarito fue creerse demasiado su nombre e intentó, volar y lo peor, por poco y lo logra.
Desgraciadamente, para el toro y para los que le íbamos, no alcanzó a matar a ningún ser humano con su caída y mucho menos efectivas fueron sus cornadas, salvo la picada que le puso a una viejecilla morbosa que como los más de 30 mil que se dieron cita esa tarde, jamás imagino que iba a formar parte de la nota de ocho columnas de los principales diarios deportivos del mundo.
Yo le iba al toro, yo quería que Pajarito se llevar a dos o tres en el camino, que el mensaje fuera más crudo por parte de la naturaleza y de una buena vez, al menos para los familiares de quienes acuden a este tipo de encuentros, entendieran lo que significa el dolor y la sangre.
Pero no, ocurrió lo contrario, la dificultad de desplazarse entre las butacas, el horror que le provocaron los gritos de una multitud que no tenía de qué espantarse -salvo que hubiesen pagado pensando que siempre la sangre estaría en el ruedo y nunca en el graderío-, en sí el miedo mismo de estar frente al ser humano o mejor dicho ver tan de cerca en lo que se ha convertido el hombre, provocaron su muerte, tal vez desde antes que esos putos le clavaran la espadilla que terminó con su triste existencia.
Y decía que ocurrió lo contrario a la experiencia de dolor que debió de pasar, porque ahora es fecha que los medios de comunicación siguen explotando las historias de las personas que estuvieron cerca de la muerte de Pajarito, todos son héroes por haber visto uno de los actos más cobardes que se han cometido en tiempos recientes contra un animal que pese a su corpulencia, lo único que quería era regresar a sus años de recorrer la pradera.

Por eso el homenaje al amigo toro, con el breve de abajo y claro, repito con gusto, aunque ya con un dejo de añoranza, la proeza y la alegría que este compañero de la naturaleza me provoco y una vez más te obsequio, amigo, desde esta extraña grada en la que me sigo degradando, mi grito incansable ¡El Toro, El Toro, El Toro!

martes, enero 31, 2006

¡El Toro, el Toro, el Toro!


El Toro
El más antiguo toro cruzó el día,
sus patas escarbaban el planeta.
Siguió, siguió hasta donde vive el mar.

Llegó a la orilla el más antiguo toro
a la orilla del tiempo, del océano.

Cerró los ojos, lo cubrió la hierba.
Respiró toda la distancia verde.

Image hosting by Photobucket


Y lo demás lo construyó el silencio.

El Toro. Track incluído en "Marinero en Tierra", tributo a Pablo Neruda. Intérprete, (of course) Andrés Calamaro.

sábado, enero 21, 2006

Livin' on the edge


Detenemos este tren donde viaja un blues cargado de tristezas para informar que la policía del estado de Chihuahua, aplicando sus métodos científicos tan publicitados por la presente administración gubernamental descubrieron que, la mujer que hace días cometió un robo en pleno interior de la catedral en contra de una familia que pretendía viajar a los Estados Unidos, no es otra que un reconocido personaje a nivel internacional.
Tal y como lo lee, yo mismo no daba crédito a la noticia que recibí de primera mano y de la cual me tocó escribir parte de las secuelas, sin embargo, luego de hacer un análisis concienzudo, el cual determinó, gracias a la astucia del Cienzudo, que la supuesta dama que se apareció durante el fin de semana pasado dizque a rezar y terminó sacando una pistolota de las del tipo mi General Villa, no es otra que mi reconocido suegro.
He aquí la foto de la presentación luego de su captura: Image hosting by Photobucket

Aunque me da vergüenza aceptarlo, mi papá político se le botó la canica luego de su última gira por los Yunaited y terminó fumando crack en la zona roja de Ciudad Juárez. Desesperado por la abstinencia, el suegro se tiñó el pelo güero y comenzó a prostituirse en la calle Mariscal, reconocida por las carnes de dudosa procedencia, en donde hay ya más macizos que féminas vendiendo los hoyuelos del placer.

Ni hablar, sucede hasta en las mejores familias, despreocupese suegro, nada le diré a Liv de lo que hizo, ya hablé con unos contactos de la penitenciaría para que me lo pongan con el "Ziete Philas", reconocido picador de caballeros en la cárcel local, para que no pase frío por la noche.
Image hosting by Photobucket

Acá el suegro ya internado en el penal, sufriendo los estragos de estar sobrio.

jueves, enero 19, 2006

Día Dos: Azul Celeste aunque les cueste

Viernes 13 de enero
Creí que lo difícil sería reconstruir la realidad y no estaba del todo tan errado. Despertar matutinamente puede ser similar a abrirse paso en las horas en las que uno se va encontrando con la rutina que pretende cambiar.
Como cada viernes, luego de cubrir el turno vespertino en el periódico, de acudir a atestiguar un muerto que a la mera hora sólo resultó lesionado de un balazo en la cabeza, me retiré de la redacción con rumbo al billar donde cada fin de semana solemos reunirnos para jugar nuestro "Lebowskiano" torneo.
Aunque traté de no ser muy notorio, poco a poco mis amigos fueron extrañándose de que en esta velada no consumiera ni una gota de alcohol.
Algunos de ellos, incluso, se indignaron ante mi negativa. A otros, simplemente les valió madres y siguieron empedándose.
Rescato de esta noche el haber podido observar la madrugada sobriamente, hacia años que una madrugada de viernes no me parecía tan clara, ok es contradictorio, llámemosle tan oscuramente clara.
Ha sido tan nítida la visión de la noche, que si bien el cielo no es tan celeste como para citarlo cursimente hermoso, lo ha sido lo suficiente como el poder escuchar los comentarios que a mis espaldas comenzaron ha generarse en mi contra mientras ibamos rumbo al estacionamiento.
"Santurrón", "al rato vuelve a caer más bajo", "pinche mamilas" y sentencias por el estilo a las que deberé irme acostumbrando en esta reconstrucción de mi persona.
Afortunadamente, he decidido hacer a un lado mi lado violento, estoy entrando en una especie de pacifismo que me resulta placentero, no hay por qué negarlo. Estoy cansado de los que han venido de amigos y sólo -como lo dijo Andrés- quieren llenarte el agujero.
Yo preparé la bomba, ahora sólo espero paciente para ver ante mis ojos cómo detona, por mí que se hagan mierda. Nada más.

miércoles, enero 18, 2006

Día Uno: Despertar porque sí...

Jueves 12 de enero
Lo más difícil de despertar una mañana después de una juerga no es sobrevivir a la cruda (resaca), sino tratar de armar el rompecabezas mental de lo que ocurrió la noche anterior.
Vuelvo en mí y encuentro parte de mi historia rota, deshecha, algo de mí sigue flotando en la habitación, otro tanto se apega a mi cuerpo con ganas de desprenderse en definitiva.
Tengo que conseguir que mi vista deje de fijarse en un solo punto para darme cuenta que aún sigo vivo.
Tempestivamente, las imágenes de anoche aparecen en mi mente y recuerdo una promesa que creí que olvidaría junto a la tristeza que me hizo hacerla. Sin embargo, no ocurrió así, sino que, por el contrario, conforme voy retomando las fuerzas corporales, siento que voy retomando las fuerzas verdaderas.
Lo más difícil que se me puede presentar a este momento, no es reconocer lo jurado ante las cenizas de mi madre, sino el mantener ante los demás esta voluntad que me nació desde muy dentro.
Afortunadamente nadie está alrededor y así seguirá durante las próximas horas, ya veremos en la noche que ocurre.
Nada, sólo fue que en apariencia me vi rodeado de gente, pero en realidad estuve solo. Lo interesante fue tener ganas de regresar a casa, donde están las personas que en verdad me interesa ver, hoy por vez primera, después de no sé cuántas horas de insomnio tengo ganas de verlos, de dormir, de que sean mi sueño. Y a ellos voy, porque tengo una casa, no necesito vagar más.

lunes, enero 16, 2006

Día Cero: La Anunciación de un Reto.



Mucho tiene que contar el que tuvo que sufrir,
y empezaré por pedir no duden de cuanto digo;
pues debe creerse al testigo si no pagan por mentir.

La Vuelta de Martín Fierro. José Hernández

Miércoles 11 de Enero, 2006
Todos tenemos un 11. Lo tuvo Estados Unidos, España no se quedó atrás y hace doce meses, un inicio de año, te me fuiste sin decir adiós, Madre.
Me veo orillado a iniciar este proceso porque ya no me soporto. Mis fuerzas ya no son las de antes, ni las físicas ni las mentales. La sangre fluye con fuerza y quiere reventar el pecho y eso no puede ser, no es el momento ni el lugar para largarse.
Es noche o es día y duele todo el tiempo, esta tarde resume el último año, el año desde que te fuiste Madre, cada vez menos cuerdo, con el alcance de mi voz en otro tono que no logro distinguir acepto la ironía de hablarme ante el espejo.
Es necesario reconstruirse en el mismo camino andado, en las caras que escupen sonrisas como halagos, pero que hay que tomar los alacranes y beber por última vez de su veneno para inmunizarse.
Esta tarde, del día en que decidió no sé quién que te fueras, he caminado tantas calles en tu búsqueda madre.
Entre mis pasos y mis palabras silenciosas sólo está este olvido que se acrecienta, y una botella de sabor amargo que de cuando en cuando se asoma desde mi saco para besar mis labios y quitarme el frío.
Entré a las iglesias, más de siete, para pedirle a Dios en todas sus formas una razón de ti, ese espacio en el que me pudieras conceder una estrella, al menos para que me pudieras enviar flores o darme el privilegio de oler las que me he encontrado en el camino, pero nada de eso ocurrió.
Hablé a los demás de tu amor, de los detalles que tuviste para con tus hijos y que hoy me traen de entre los muertos una razón para vivir que se me escapa con tu lejanía.
Es diferente el dolor de esta manera madre, es una forma de recordar que la alegría puede existir, pero la cuesta cada vez es más inclinada para alcanzarla.
Anduve por las calles conocidas y a cierta hora de la tarde comencé a vagar por más rostros que callejones, mi andar sin sentido me hizo hacer paradas en algunos círculos de odio, en manos que suponían ser el azul del mar o la infinidad del cielo.
Estuve aquí, donde Dante y sin Virgilio corriendo, recorriendo y cayendo una y otra vez por los nueve círculos del infierno, en una ciudad tan corta como es la memoria.
Luego me quedé dormido, pero aún en el escaso recuerdo de esa noche, la última de alcohol a un año de que te fuiste, te veo nítida, arropándome en el piso de ese espacio que jamás conociste como mi nueva casa.
Sabes que enfrenté a los demonios, algunos los vencí, caí abatido por otros, pero esto que pides, es un mes, el tiempo suficiente para redireccionar el sino.
Acepto el reto Madre, aunque tenga que sudar lagrimas y llorar sangre, lo acepto.

martes, enero 10, 2006

lunes, enero 09, 2006

Principe o Demonio Azul


¿Qué putas hace en mí el dolor que siempre llega hasta hacer llaga, hasta quedarse, hasta esta estaca hacerme desangrar?
Es el color de mi sangre sobre la superficie del mar, lo que arde en el lamento,
porque la mujer que perdí lleva como segundo apellido el olvido, ese quitapenas que se agolpa de cuando en cuando en la garganta.
El dolor es un estado transitorio, la felicidad a medias. Porque no a todos nos alcanza para comprar el boleto para ese concierto que añoramos, y no hablo propiamente de dinero, sino de distancia y espacio.

Blues

lunes, enero 02, 2006

Enero inicia sabroson



Presentación de la plaquette:

Puente Negro



De: Osvaldo Ogaz Meléndez (a) Orgaz

Aburrirán tirando rollo: Mauricio Rodríguez y Juan Pablo Santana.

Este 21 de enero, a las ocho de la noche (8PM)

La dirección del evento, es la de siempre:

Galería Mecenas


Centro Comercial Pasaje del Correo, segundo piso
Entre Manuel Bernal, Avenida Lerdo e Ignacio Mejía

Allí donde se paraban los camiones rojos que iban a El Paso, luego fueron los azules, los Twin Cities y ahora, solo se para el que anda buscando la entrada al Mecenas, ojo, es una puerta de metal negra, sigan las veladoras.... ya si no llegan es que... ¡ah chingao!

Habrá cerveza de deshonor, carnitas y chicharrón de peya para mandar a chingar su madre los propósitos de año nuevo.

Allí nos vemos.

domingo, enero 01, 2006

sábado, diciembre 31, 2005

Como dijo el papá de Ruv una vez en una noche vieja:
Lo mejor de este año es que ya se va a chingar a su madre

Nos vemos del otro lado del tiempo. Un abrazo a tod@s.

Suyo afectísimo,

Zerk M

viernes, diciembre 30, 2005

Personalidad Mul-tip-le


Soy Tom Waits. I'm Batman. Soy Cassandra o por lo menos padezco su mal. Soy la guitarra, el aplauso mudo, Bob Dylan comprando cortinas en Marruecos, soy y dejo de ser en el filo del corazón, en este último suspiro del año que no quiero recordar, este año de rostro Sarajevo e intenciones Pinochetscas.
Soy Alfonso el jaguar de la bataca al que su propia música le hizo batucada y leo los anuncios personales para adultos donde una nalgoncita de 18 años oferta su boquita tentadora y te pide que la llames, que la imagines en tanguita.
Soy otra oportunidad de volver a comenzar, pero mejor que antes, ya sin recuerdos, una patrulla jubilada por presentar fallas mecanicas luego de llevar encima a 16 mil heridos del alma.
Me escriben Gordon Levingston, Peter Morbin, Aubrey Chen, puros fantasmas de la mercadotecnia cibernética, nada divertido para los niños que no nacieron en Brasil.
Soy lo que vuelve, luego de nunca irse.

lunes, diciembre 26, 2005

Un final feliz



Ese me lo mandó mi compañero de trabajo, el buen Juanito de Dios y aparte de ser un cuento breve y tierno, también lo es cruel y reflexivo. Humor negro propio para acabar el fin de año, antes que el fin de año acabe con uno.


Había una vez un príncipe que le preguntó a la Princesa:

-¿Te querés casar conmigo?
y ella le respondió:
- ¡NO!
Y el príncipe vivió feliz muchos pero muchos años, yendo a pescar, a cazar,
y a jugar todos los días con sus amigos y tomaba mucha cerveza , se ponía pedo cuanta veces quería y tenía sexo con mujeres de la noche y se tiraba
pedos cuando tenía ganas.
FIN

viernes, diciembre 23, 2005

Los días de guardia son los peores, si a eso le sumamos un doble turno, la cosa no es nada agradable, son casi 15 horas desde que llegué al trabajo y ahora parece que el tiempo se detiene.
Por más que voy a fumar, a pasar los minutos, éstos han terminado por estancarme en el aburrimiento.
Por otra parte, no es del todo malo, digo, tomando en cuenta que durante los últimos días hemos tenido ejecutados casi seguidos, ahora como que esta especie de tregua navideña, viene a darle tranquilidad a mi vapuleada Ciudad del Crimen.
Ha sido precisamente la exagerada carga de trabajo la que me ha dejado fuera del blog por espacios considerables, días e incluso semanas en las que ni siquiera he tenido oportunidad de ponerme al corriente en las lecturas.
Cuando por fin tengo un poco de tiempo, he preferido estar alejado de la computadora, en parte también porque en el mundo terrenal, hay personas que reclaman mi atención y ponerme frente al monitor es poco menos que una mentada de madre.
El hambre, el cansancio, el tedio en sí, parece que se han vuelto parte de la rutina de los viernes.
No hay sorpresas, no hay noticias que vengan a refrescar el entorno, a lo más, un muerto de vez en cuando, una persona que aburridamente decidió perderse de este mundo en el día que me toca hacer la guardia.
Para mi mala fortuna, los muertos casi siempre llegan a las once de la noche, una hora antes de que termine mi turno.
Esto significa que si hay alguien a quien se le ocurre morirse en viernes, viene a echarme a perder el último par de horas que permanece abierto el billar al que suelo acudir para desestresarme.
Esta noche no ha ocurrido nada, ha sido demasiado silenciosa, ojalá y así continúe porque de lo contrario, no sólo será la noche de viernes, sino mis pocas fuerzas las que se desgasten en este puto fin de semana sin quehacer.

viernes, diciembre 16, 2005

Este legislador progresista que termina votando
para bien de los vecinos,
lo mismo le parece ser travesti o asesino.
Es el destino divino, tan fino, tan occidental y cristiano,
cosmopolita y parisino,
tan típico matute pero no el de don Gato
el vigilante argento además es barato
además es barato...

viernes, diciembre 09, 2005

¿Cómo encender un cigarrillo con un chicle?


Image hosted by Photobucket.com

Aburrido y desesperado porque este bendito viernes, se lleva a cabo la posada de la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez, no me quedó otra más que resignarme a dejar pasar el tiempo mientras cubro el turno de la guardia, que es de cinco de la tarde a 12 de la noche.
Y digo agobiado y aburrido porque ya me cansé de darle vuelta a los ciento y pico de canales que hay en la televisión por cable, sin que ninguno de ellos logre captar mi atención.
Como si fuera poco, Andrés ya se quedó afónico de entregarme el directo de El Cantante.
Incluso los juegos de la computadora ya me generaron más tensión que esparcimiento.
Así es que, armándome de fuerza, me puse el saco y salí al área de seguridad en donde hay unas bancas en las que normalmente acudimos a fumar un cigarrillo y desestresarnos.
Fue allí donde me encontré al salir a un compañero, que estaba por retirarse, luego de bromear sobre un par de simplezas del día, le ofrecí un cigarro, el cual aceptó bajo la condición de que le aceptara una de sus gomas de mascar gabachas, sabor menta.
De buena gana hicimos el trueque y mientras él prendía su tabaco con mi encendedor azul, yo tomaba uno de los chicles.
Luego, fuimos a sentarnos a las bancas donde la charla estriba entre la inversión térmica y el frío de la chingada que se pronosticó para esta noche y de lo cual ya comenzamos a sentir los primeros estragos.
Una vez que dimos la última bocanada, la despedida fue breve y cada cual siguió su sino cotidiano.
Escribo esto, un par de horas después de ese encuentro y un nuevo intento fallido por desperezarme, utilizando la tabaco terapia.
¿La razón del fracaso? Simplemente fue que al realizar el intercambio de chicle por cigarrillo, mi amigo se llevó a su chamarra mi encendedor y yo hice otro tanto con las gomas de mascar, lo peor es que ninguno dio cuenta del error.
No me quedó otra más que simular con el cigarro en la mano la idea de que fumaba, mientras esperaba infructuosamente que algún otro trabajador del turno nocturno llegara con un cerillo para calmar mis ansias.
A punto de tirar el chicle, luego de más de 100 minutos de uso continuo, considero que no me fue tan mal, ya que al reflexionar, creo que mi amigo ha de sentirse del carajo cuando intente mascar mi encendedor azul.

jueves, diciembre 01, 2005

Galería Mecenas, La Casa de la Risa y los Poetas del Pueblo presentan:

HUEVO CON CHORIZO



La más reciente obra de Luis K'Fong Fierro

Introducen
Willivaldo Delgadillo y/o Lalas Tapia y/o Mauricio Rodríguez

Galeria Mecenas, Pasaje del Correo, planta alta, (Avenida Lerdo entre Ignacio de la Peña y Galeana)

10 de diciembre, 8 de la noche

Entrada libre